Vamos a ver, que la realidad no estropee un buen acto de propaganda. ¿que nos importa la situacion del facista opresor que quiere desalojar a la conocida de los mangutas? Y digo la conocida de- porque de los cienes y cienes de deshaucion que hay al cabo del dia, solo unos pocos cuentan con "atencion mediatico-indignada" para ser evitados...
Al final tanto la inquilina como el propietario son ambos víctimas de la crisis inmobiliaria provocada por la puta banca, vendiéndose unos a otros paquetes avalados, como no, por las mismas agencias de calificación. Pero claro, es más fácil hablar de "la fiesta del crédito" y otras memeces.