Estimado F. Jiménez Losantos:Gracias a Libertad Digital puedo seguirle a Usted y a sus colaboradores porque la COPE tampoco obtendría nunca una frecuencia en Bruselas.
Mala, muy mala debe ser la situación política y social de un país cuando la esperanza de que la verdad y la justicia, la democracia y la libertad no sean valores caducos penden de unos pocos valientes que arriesgan su comodidad y su vida, como Usted. Cuando hay que arriesgarse por la verdad y lo obvio.
En estos momentos le ha tocado a Usted y a unos pocos más -probablemente sin pretenderlo ni desearlo- asumir un papel protagonista en la defensa de lo que creíamos ya definitivamente ganado. Desgraciadamente, España sigue siendo una sociedad pre-democrática en muchos aspectos y la defensa de la democracia sigue siendo labor cotidiana y abanderada por unos cuantos valientes que se ven amenazados y repudiados por ello.
Pero sepa -lo sabe sin duda- que no está solo. Gracias a Dios hay margen para la esperanza cuando se ve que la sociedad civil empieza a liberarse de su artrosis, tal vez entrenada en el combate contra el terrorismo.
"No temáis", gritaba Juan Pablo II sacudiendo nuestras conciencias. Porque podrán matar el cuerpo, pero nunca el alma.
Mucho ánimo.