L D (Europa Press) "Aunque tengan cien años de condena nunca nos van a recompensar, pero por lo menos esperamos que las penas no sean irrisorias, porque no vemos justo que un asesino sea condenado a una pena de cuatro u ocho años", afirma.
Hernández reclama al ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, que le conceda una entrevista junto a otros afectados por crímenes similares, para poder conocer de primera mano el alcance de la reforma que se pretende llevar al Parlamento.
La madre de Sandra Palo es pesimista respecto a su contenido, aunque dijo que espera "al menos" que sea mejor que la anteriores. "La delincuencia no va a desaparecer pero espera que los menores que vengan detrás, se lo piensen dos veces antes de cometer una atrocidad y que se quede en un simple robo", apunta.
Mar Hernández considera que los menores actualmente internos en centros de acogida no reciben un seguimiento ya que se producen casos en los que se evaden del centro e incluso se registra tráfico de droga. "Está fallando todo. Hablan de recursos (para aplicar la ley vigente) pero no sabemos dónde va a parar el dinero que pagan todos los ciudadanos", insiste.