L D (Agencias) El comunicado de la CEE dice que "oponerse a disposiciones inmorales, contrarias a la razón, no es ir en contra de nadie, sino a favor del amor a la verdad y del bien de cada persona" y añade que la ley que se pretende aprobar "carecería propiamente del carácter de una verdadera ley, puesto que se hallaría en contradicción con la recta razón y con la norma moral", informó Efe.
Los obispos recuerdan que desde el principio han venido explicando que sólo puede denominarse matrimonio al celebrado entre un hombre y una mujer. Y añaden que "no es verdad que esta normativa amplíe ningún derecho, porque la unión de personas del mismo sexo no puede ser matrimonio. Lo que se hace es corromper la institución del matrimonio".
Los obispos dicen que piensan "también en las escuelas y en los educadores a quienes, de un modo u otro, se les exigirá explicar a sus alumnos que, en España, el matrimonio no será ya la unión de un hombre y de una mujer". Por ello, recuerdan que "los católicos, como todas las personas de recta formación moral, no pueden mostrarse indecisos ni complacientes con esta normativa, sino que han de oponerse a ella de forma clara e incisiva".
Los obispos afirman, al final del comunicado, que es su deber "hablar con claridad cuando en España se pretende liderar un retroceso en el camino de la civilización con una disposición legal sin precedentes y gravemente lesiva de derechos fundamentales del matrimonio y de la familia, de los jóvenes y de los educadores".
El Comité Ejecutivo está integrado por el presidente de la Conferencia Episcopal, el obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez ; por el arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, como vicepresidente, y por el secretario general y portavoz, Juan Antonio Martínez Camino. Lo integran también los cardenales de Madrid y Sevilla, Antonio María Rouco y Carlos Amigo, respectivamente; el arzobispo de Barcelona, Lluis Martínez Sistach, y el de Oviedo, Carlos Osoro.