L D (EFE) A lo largo de los dos días, Mohamed tuvo ocasión de interrogar a una de las personas a las que supuestamente hirió hace un año en una serie de ataques al azar en el extrarradio de la capital estadounidense. Los fiscales se habían quejado de que, pese a que el sospechoso había optado por defenderse a sí mismo, seguía consultando constantemente a sus abogados, presentes en la sala, y el juez se había visto obligado a pedirle que limitara sus comentarios a interrogar a los testigos.
Mohamed, de 42 años, y su protegido Lee Boyd Malvo, de 18, están acusados del asesinato de diez personas y de causar heridas a tres para extorsionar a las autoridades, a las que exigían diez millones de dólares a cambio de cesar la ola de violencia.
Mohamed, de 42 años, y su protegido Lee Boyd Malvo, de 18, están acusados del asesinato de diez personas y de causar heridas a tres para extorsionar a las autoridades, a las que exigían diez millones de dólares a cambio de cesar la ola de violencia.