¡Y eso que decía que era comunista! A la hora de "retratarse", todos estos izquierdistas radicales reaccionan del mismo modo: su pasta, incluso la que justamente han de tributar, es su pasta. ¡Qué lecciones da la vida! Por desgracia, sólo se dan cuenta de ella los que ya están de vuelta de todo y no necesitan ningún escarmiento más.
Pues cuando murio mi padre yo tube que pagar todas las deudas, incluido las de patrimonio, claro que el mío no era comunista ni famoso.