
–¿Encerrado al cien por cien?
–Yo también.
–¿Qué hago, si salir no puedo?
–Me quedo.
–¿Pues dónde nada me pasa?
–En casa.
El puto virus fracasa
si hay disciplina y control.
Y en fin, sin perder la guasa
(que es algo muy español),
yo también me quedo en casa.