
Con el apoyo de Ciudadanos, Susana Díaz ya es presidenta de la Unta de Andalucía. Se va a prolongar otros cuatro años el régimen socialista andaluz, que dura más de tres décadas.
Olvidándose del requisito de la dimisión de Chaves y Griñán, Albert Rivera, a través de Juan Marín, líder de Ciudadanos en Andalucía, le ha hecho firmar a Susana Díaz un vaporoso compromiso… cuyo cumplimiento no podrá exigirle, porque, una vez investida, solo podría dejar el cargo con una moción de censura que necesita el acuerdo de PP y Podemos, con candidato y programa alternativo. Es decir, imposible.
El caso es que entre nuestros dos poetas hay una radical discrepancia sobre qué va a hacer Susana Díaz con el documento que ha firmado con Ciudadanos.
ES IMPOSIBLE, PERO...
por Monsieur de Sans-Foy
¿Susana va a apartarse de ese pacto?
¿Susana va a negar lo que está escrito?
¡Un modo de pensar tan inaudito
me deja ciertamente estupefacto!
La Díaz siempre tuvo mucho tacto.
No va a contravenir un requisito,
firmado y subrayado en fosforito,
que exige el cumplimiento más exacto.
El fraile no se fía de lo expuesto.
Exige mi presagio más funesto,
nefasto y catastrófico, además:
Si tengo que elegir presentimiento,
llegados al fatal incumplimiento,
supongo que se limpia... lo de atrás.
SE EQUIVOCA, MONSIEUR
por Fray Josepho
Susana, Susanita, Susanera
conserva la poltrona de la Unta.
Y ya no va a soltarla ni difunta,
pues le firmó un papel a Albert Rivera.
Susana mandará. De tal manera
que ya en Andalucía se barrunta
que toda corrupción va a ser presunta
y toda ineptitud vendrá de fuera.
Susana seguirá por cuatro años
porque ese tal Marín, con sus escaños,
le ha dado su refrendo vergonzante.
Y ahora que gobierna el chiringuito,
¿qué hará con el mentado papelito?
¡Pues qué va a hacer! ¡Limpiarse… lo de alante!