
Ni mucho menos voy a infravalorar la capacidad y la calidad creativa de una marca como Nike para diseñar ropa deportiva. No lo voy a hacer, primero porque llevan años siendo uno de los titanes de su negociado y segundo porque, como se dice habitualmente, "para gustos, colores". Aún así esto es una columna de opinión y por ello voy a dar la mía sobre las nuevas equipaciones que la marca estadounidense ha diseñado para el Atlético de Madrid. Lo digo de forma clara y contundente: no me gustan y no entiendo nada.
Vistas ya oficialmente las equipaciones del campeón para la temporada 2021/2022 recupero la imagen de ese niño que en el mítico anuncio del Atlético de hace unos años le preguntaba a su padre "papá, ¿por qué somos del Atleti?". Ahora me lo imagino preguntando "papá, por qué las camisetas del Atleti son tan feas?". Lo siento, es mi opinión. Respeto el trabajo que ha hecho Nike, faltaría más, pero tanto yo como un alto porcentaje de la afición del Atlético de Madrid no entendemos absolutamente nada y paso a explicar por qué digo esto.

Se supone que las cuatro camisetas colchoneras para este curso son homenajes. La primera, rojiblanca, es un guiño a la primera camiseta que tuvo el club cuando pasó de Atlético Aviación a Club Atlético de Madrid. Ok, capto el concepto, pero ¿dónde está ese parecido? Imagino que en que hay rayas rojiblancas, porque la camiseta de 1947 es normal y la de 2021 parece que se ha diseñado después de una lucha a brochazos entre pintores. Se parecen lo mismo que un higo a una castaña. Pasa lo mismo con la segunda, que tiene los colores de la segunda equipación de la época del doblete, pero incorpora una ‘fantasía’ que tampoco gusta. Y en la azul celeste, homenaje a los colores de la grada del Vicente Calderón, se incorporan en el cuello y mangas cuadrados rojiblancos que, sinceramente, también han dejado fría a la afición.
¿Cuál va a ser la camiseta más vendida de las cuatro? La que me falta por comentar. La roja, que sirve de doble homenaje a los héroes de Glasgow de 1974, cuando eliminaron al Celtic en las semifinales de la Copa de Europa, y a la final de Copa de 1985 frente al Athletic. Ojo, será la más vendida porque el club ha decidido recuperar el anterior escudo, no por otra cosa. La camiseta es una simple indumentaria roja. No tiene nada más. Lo único que destaca es el escudo. Punto. Y como la gente tiene tantas ganas de volver a tener en su pecho ese escudo la acabarán comprando. Sin ese detalle, una camiseta Nike roja que te vale para jugar con el ‘Steaua del Grifo’ en la liga de tu barrio.
Lo dicho anteriormente: no entiendo nada. Salvo que haya cambiado mucho la cosa, yo tenía entendido que las marcas y los clubes lo que quieren es vender lo máximo posible. Pues si al filtrar un diseño meses antes, que es lo que suelen hacer, ya ves que el 90% o más de los aficionados del Atlético se muestran horrorizados con tu diseño.... chico, cambia, que estás a tiempo. Mejor eso que rezar para que el equipo gane algún título importante y los aficionados se vean obligados a comprar una camiseta con la que hicieron historia. O ni eso, porque la última camiseta con la que Fernando Torres jugó como rojiblanco en la temporada 2017/2018 era tan extraña que mucha gente decidió no comprar la camiseta de los zarpazos pese a ser la última de su ídolo.
No digo nada raro con todo lo que estoy opinando, de verdad. De hecho, hace varios años, Nike tuvo que cambiar su plan inicial porque directamente eliminó cualquier atisbo de rayas rojiblancas y dejó una primera equipación con un lado rojo y otro blanco. La afición estalló y al final usaron como primera la del año anterior y dejaron la nueva para algunos partidos sueltos. Nike, por favor, escucha un poco a la afición del Atlético de Madrid. Atlético, por favor, escucha un poco a tu propia afición. Si vuestro objetivo es vender y a la gente le gusta comprar merchandising de su equipo. Si es relativamente fácil el negocio. Pero les tenéis que dar un mínimo. Por cierto, lo que sí es un detalle siempre a destacar por parte del club es que nuevamente en la promoción de las equipaciones, tanto el equipo masculino (Koke, Joao Félix, Carrasco y Marcos Llorente) como el femenino (Deyna Castellanos y Ludmila Da Silva) están juntos en igualdad de condiciones. Como debe ser.
Y un consejo más, si me lo permiten. Si ya saben que las equipaciones van a crear polémica, no pongan por ejemplo a Koke vistiendo una camiseta antigua que queda de maravilla justo al lado del último experimento.
