- Joan Puig: “Con España no hay que negociar, sólo comunicarle el día de la independencia”
- Nadal salva la cara en una jornada negra para el tenis español en Pekín
- Una violenta banda de monos asalta una comisaría cercana al Taj-Mahal
- Medio Ambiente estudia ahora realizar un trasvase de Extremadura a Levante
- La Cámara de Comercio Alemana asegura que el uso del catalán no es rentable
- Detenido el agresor de un hombre en coma tras recibir una paliza por defender a una maltratada
- La austeridad no incluye a los funcionarios: los sueldos subirán más de un 3 por ciento
- "Solbes y Zapatero no quisieron ver el diablo pintado en la pared, pero ahí está la crisis"
- Lissavetzky pide a Maribel Moreno que delate a los cómplices para aplicarles la ley "con toda la dureza"
- Carlos Rodríguez Braun: Pajín, la madre Teresa y el empleo
- Joan Puig: “Con España no hay que negociar, sólo comunicarle el día de la independencia”
- La Cámara de Comercio Alemana asegura que el uso del catalán no es rentable
- La Audiencia rechaza colocar a un etarra una pulsera telemática porque podría causar “daños” a su salud
- El alcalde de Guecho felicita a la Policía Municipal por su “actuación profesional” en el ataque a los ediles del PP
- Bermejo: "Celebro que el PP ya no hable de la cadena perpetua"
- "Solbes y Zapatero no quisieron ver el diablo pintado en la pared, pero ahí está la crisis"
- Medio Ambiente estudia ahora realizar un trasvase de Extremadura a Levante
- Rusia prosigue los ataques pese al alto el fuego de Georgia
- Investigadores estadounidenses logran construir materiales invisibles al ojo humano
- Detenido el agresor de un hombre en coma tras recibir una paliza por defender a una maltratada
Ya a comienzos de los años 60 estaba claro, al menos para los economistas profesionales, que la pérdida sistemática de millones en ferrocarriles estaba arruinando al país, cosa que venía ocurriendo a lo largo de todo el siglo XX y que se ve claro en los escritos históricos de Adolfo Ibáñez.
Pero usted sabe: a ciertos economistas, cientistas sociales y políticos es fácil venderles pomadas absurdas, con el cuento de las externalidades, el medio ambiente, el coste social y lo importante "de lo político" por sobre el sentido común de los números sencillos. Hoy, algunos de nuestros economistas ganan fortunas con modelos y estudios sobre externalidades variadas que no dejarían funcionar los mercados. En una de éstas vamos a llegar a la ruina socialista de completa inamovilidad productiva.
Muchos estudios y dinero se han usado para justificar tramos ferroviarios "brujos" y otras inversiones de miles de millones de dólares –como la última del Gobierno de Lagos–, que siempre han resultado en fracasos, cuando no en irregularidades masivas. Sólo han servido para demostrar, una vez más, la obsolescencia del transporte ferroviario frente al caminero, aéreo y marítimo.
El gran aporte del economista José Luis Federici al bienestar de los chilenos –varios centenares de millones de dólares– fue la racionalización de ferrocarriles, con una reducción de cerca de 20.000 empleados de productividad nula (esto, además de haber cerrado la hemorragia de las minas de carbón). En los años 60, en el Instituto de Economía de la Universidad de Chile se hablaba ya de cerrar los ferrocarriles, y uno de los más activos en ello era Federici, además de Juan Braun y Carlos Hurtado. También se hablaba –en particular este último– de privatizar y concesionar las autopistas dentro y fuera de Santiago. Allí, Ricardo Lagos aprendió lo de las autopistas y luego, como ministro y presidente, las promovió con gran éxito.
Por desgracia, no ocurrió lo mismo con ferrocarriles, y apoyó a ultranza las pasadas "inversiones" de miles de millones de dólares, completamente inútiles, excepto para ciertos correligionarios que armaron unos negociados escandalosos.
Es que la cultura política de Lagos es la de hacer obras monumentales, al estilo de los viejos hombres fuertes latinoamericanos. Es el caso del Transantiago, otro elefante blanco que todavía no sabemos cuánta más plata costará, y todo para nada. Algo parecido sucede con el enorme gasto en educación, desde la reforma dirigista de mediados de los 90 –también de Lagos–, que no ha aportado nada positivo, excepto algunas plazas para niños pobres y de ingresos medios, a costa de programas más rígidos, profesores con menos incentivos, aumento de los costes y la típica congelación del conocimiento de cuando no hay competencia: muy mala educación.
¡A ver, Ricardo, si armas un movimiento para cerrar ferrocarriles, que es lo que corresponde a un político progresista! Por ahora, conformémonos con el cierre del tramo de Santiago a Puerto Montt, algo que debió haber ocurrido ya en el Gobierno militar. Pero, como usted sabe, el cuento de lo estratégico paraliza todo, al igual que el cuento socialista de la "función social" o el de las externalidades de los economistas. Ahora, con el cuento del Bicentenario, verá usted la botadera de miles de millones de dólares en elefantes blancos, algo que nos desprestigia, pero que encanta a socialistas y nacionalistas estatistas.
Con estos usos del dinero y con monumentos "que observa el resto del mundo", ¡qué importa que los pobres esperen!
Enamórate
La Ilustración Liberal
Móviles & PDA
Email gratuito
Cursos y masters

