
Los españoles quieren intervenir en Ucrania, pero no en España
Sánchez ha hecho dos cosas inexplicables, propias de un necio.
Si con su obra narrativa sintetiza el sentimiento nacional y nos lo presenta bajo una veladura de ficción, en sus artículos lo interpela directamente.
Desengañado, podría pensarse que no supo afrontar su decepción por las suciedades del sistema.
A su muerte, acaecida el 2 de enero de 1920, un sentimiento de pérdida lo inundó todo.