España no es una potencia turística porque atraiga pacíficas mesnadas de turistas extranjeros, sino porque sus naturales son dados al ocio, la fiesta, la holganza.
De las infinitas razones que me dicen que jamás seré un buen padre, la primordial, de la que emanan todas las demás, posiblemente sea esa inclinación tan mía a dudar hasta del clima.
Los indultos de los delincuentes fueron el fruto podrido que coronó unos pactos mercenarios, a los que ni siquiera les faltó la bendición de los obispos catalanes.
Jesús Laínz uno de los escritores que más tiempo ha dedicado a roturar un terreno tan convulso como aquel en el que cristalizaron los nacionalismos fragmentarios.