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¿Hay salida? (V): trabajar no es pecado

El trabajo no es un castigo, fruto de la Caída; cualquier trabajo que no sea delictivo ni inmoral es digno, y es obligado trabajar para vivir a la vez que no está nada bien vivir de los demás

catetoz dijo el día 1 de Marzo de 2012 a las 00:37:

Les pondré algunos ejemplos que entenderan facilmente todos:

Observen a los jovenes de hoy en día en el tren, metro o autobús. Fijense en como se levantan y dejan sentarse a una persona mayor, o a una mujer embarazada, a una persona lesionada.

Fíjense Uds. como se dirigen a la gente mayor o a los asultos cuando les hablan. El caso omiso y/o la falta de respeto y/o la falta de consideración.

O como reaccionan muchos ante el dolor y/o el sufrimiento ajeno. El amor al prójimo ( ya no se me ocurriría mencionar el ágape )...

Eso es debido a la falta de valores, señores.

Cuando -y esperemos que sea así algún día- seamos nosotros los mayores de edad o ancianos en días, veremos esto aún de forma más clara. Y quizas no les resulte agradable, en un presente futuro tal y como el que viven hoy o vivirán mañana.

La Biblia no enseña malas cosas. Empecemos por ahí si lo desean.

Junguer dijo el día 26 de Febrero de 2012 a las 20:25:

Karateka, que razón tienes, la iglesia católica(los que la controlan) siempre se han distinguido por arrimarse al sol que más calienta según las circustancias, ahora la iglesia es progre, es lo que ahora interesa.

En Europa y España se atribuyen actitudes positivas por causa del catolicismo y el cristianismo cuando la causa es anterior, está en las raices filosóficas y étnicas de Europa, los pueblos europeos de la edad media amalgamaron su espíritu noble y guerrero con el cristianismo, por eso hubo cruzadas muy poco piadosas, porque si hay algo realmente cristiano de verdad es la secularizada y buenista ideología progre.

Tororo dijo el día 26 de Febrero de 2012 a las 16:45:

HE ENVIADO ESTE COMENTARIO UNAS CUANTAS VECES AYER Y HOY. NO SE ME PUBLICA ¿POR QUÉ? TENGO DERECHO A LA RÉPLICA PUES NI A ESTE SEÑOR LE HE PEDIDO QUE ME LEA Y MUCHO MENOS POR SU IGNORANCIA, ME INSULTE.


RESPUESTA A Hegemon1 por citarme con malas maneras : Hegemon1 dijo el día 24 de Febrero de 2012 a las 08:56:16: Tororo y los topicazos.

Ya alguna otra vez me ha citado usted criticándome hasta con mala educación y con presuposiciones insultantes. Le respondí.

Como tropieza dos veces en la misma piedra le diré que ya de usted no me gusta ni el nick, una pretensión que en su significado denota una soberbia pantagruélica. Por si faltaba algo le añade el 1.


Su orgullo debe incluirse en una gigantomaquia acomplejada pues escribe en cada artículo de Don César muchas veces. Orgullo tratándole con benevolencia; en realidad soberbia y vanidad incurable. Denota un engreimiento bestial; parece que se siente en la cumbre de la sabiduría o en opiniones o en creencias absurdas.

SUS COMENTARIOS NI LES LEO DESDE HACE MUCHOS MESES. SE DE QUÉ PALO VA. MUY CHUNGO.

La insulsez es el castigo de la pedantería.


La vez anterior le dije que debe ser un jubilado que no debe tener otra cosa que hacer que demostrar su fijación mental en los artículos de Don César.

Nunca me he dirigido a usted en mis colaboraciones ni lo haré por todo lo dicho más arriba.

Si tiene vergüenza déjelo. No sabe el ridículo que hace y lo absurdo de su obsesión megalomaníaca.

¿Qué tal el psiquiatra?

Tororo dijo el día 26 de Febrero de 2012 a las 15:36:

HE ENVIADO ESTE COMENTARIO UNAS CUANTAS VECES AYER Y HOY. NO SE ME PUBLICA ¿POR QUÉ? TENGO DERECHO A LA RÉPLICA PUES NI A ESTE SEÑOR LE HE PEDIDO QUE ME LEA Y MUCHO MENOS POR SU IGNORANCIA, ME INSULTE.


RESPUESTA A Hegemon1 por citarme con malas maneras : Hegemon1 dijo el día 24 de Febrero de 2012 a las 08:56:16: Tororo y los topicazos.

Ya alguna otra vez me ha citado usted criticándome hasta con mala educación y con presuposiciones insultantes. Le respondí.

Como tropieza dos veces en la misma piedra le diré que ya de usted no me gusta ni el nick, una pretensión que en su significado denota una soberbia pantagruélica. Por si faltaba algo le añade el 1.


Su orgullo debe incluirse en una gigantomaquia acomplejada pues escribe en cada artículo de Don César muchas veces. Orgullo tratándole con benevolencia; en realidad soberbia y vanidad incurable. Denota un engreimiento bestial; parece que se siente en la cumbre de la sabiduría o en opiniones o en creencias absurdas.

SUS COMENTARIOS NI LES LEO DESDE HACE MUCHOS MESES. SE DE QUÉ PALO VA. MUY CHUNGO.

La insulsez es el castigo de la pedantería.


La vez anterior le dije que debe ser un jubilado que no debe tener otra cosa que hacer que demostrar su fijación mental en los artículos de Don César.

Nunca me he dirigido a usted en mis colaboraciones ni lo haré por todo lo dicho más arriba.

Si tiene vergüenza déjelo. No sabe el ridículo que hace y lo absurdo de su obsesión megalomaníaca.

¿Qué tal el psiquiatra?

Ammonio dijo el día 26 de Febrero de 2012 a las 14:21:

Debes de tener el cuello destrozado por el peso que cargas.
Pobre cacateca que no sabe lo que dice, el dolor no le deja pensar. Embiste y cornea mientras descuida sus deberes domésticos.
Hace tiempo que tus historietas no resultan graciosas ¿Tu musa te abandonó definitivamente por otro y te has quedado sin inspiración?

ANS dijo el día 26 de Febrero de 2012 a las 14:01:


Más madera...

http://youtu.be/oRT3_GNf4g0

Se me pone la carne de gallina.
Ya viene la primavera...
y las calles en Sevilla huelen a azahar.

Herbert dijo el día 26 de Febrero de 2012 a las 14:01:

Viene del anterior.....

Es el trabajo inteligente y generoso. Es el trabajo elegido con cabeza, por encima de mi beneficio personal: necesito trabajar para vivir, pero elijo no trabajar traficando con drogas porque, aún siendo ello muy beneficioso para mi persona, es muy perjudicial para muchas otras. Elijo trabajar en un comedor social, y lo hago gratis o por el salario mínimo, porque el resultado bien lo vale.

Pero ello tampoco me impide que, dentro de los trabajos decentes, elija el que más me beneficia, o compita arduamente para ganar más con mi negocio, porque ello es bueno para mí y para mi familia. Esa es la ética del trabajo para un católico. Lo que nunca le pedirá esta ética es que predique usted en el desierto.

Continúa usted un monólogo ridículo contra un debatiente, el Sr. Moa, que hace mucho que no se encuentra presente, porque hace mucho que ha considerado que sus argumentos de usted han quedado completamente desarticulados por los suyos de él, y no aporta usted nada nuevo, sino que persisten en sus errores y prejuicios.

Actúa usted como los testigos de Jehova que, absolutamente inasequibles al desaliento, se eternizan en polémicas estériles y defienden que el final del mundo llegará en tal fecha, incluso después de ya pasada la misma.

Es lo que tiene la ética protestante, particularmente la ultraconservadora a la que usted se adscribe. Lleva el fanatismo en las venas y, ya que no por la fuerza, pretende ganar por puro cansancio. Pero le aseguro a usted, y es un pronóstico, no una amenaza, que lloverán ranas coloradas con pelos en los sobacos, antes de que el pueblo español se afilie masivamente a su ridícula secta cristiana.

Le auguraría mejor éxito evangelizador en un país pobre y nuevo, tal vez en alguno de América o África, que en un país tan antiguo como España, donde existe un profundo poso de sabiduría y cultura, que nos hace impermeables a las floridas novedades religiosas.

Porque, si los españoles han de renunciar a la única, a la verdadera, a la grande, a la más abrazada Iglesia de Cristo, a aquella en la que España ha tenido y tiene una histórica y profunda influencia, que es la Iglesia Católica, no será para caer en las redes de una iglesucha mediocre, cuyos teólogos ensartan sus argumentos con calzador y los construyen a su propia medida, sino para convertirse en ateos o en agnósticos cristianos.

Herbert dijo el día 26 de Febrero de 2012 a las 14:00:

Pero, ¿todavía está usted con esto? Don Cesar, a este respecto todo, además de vivir en una nube de prejuicios y falsedades, se expresa usted como un fanático religioso.

Como tal, lanza sus diatribas incansablemente, sin importarle si le escuchan o no le escuchan, sin importarle si sus interlocutores aún se encuentran sentados a la mesa de debate, o bien hace meses que se han marchado.

Predicar es para usted una especie de obligación divina, y los resultados de su prédica, de su trabajo, carecen en realidad de importancia, porque Dios valora su trabajo por la decisión y el esfuerzo que pone usted en él, no por los resultados. Es lo que usted piensa, claro.

Esa es su ética protestante del trabajo: trabajar incansablemente, aunque sea inútil. Hacerlo con la cerrazón del animal de tiro, que no mira al suelo porque no puede, ni a los lados porque se lo impiden, y solo responde al látigo de su amo, Dios, sin saber ni preocuparse en saber si su esfuerzo sirve para algo.

Es completamente opuesta a la ética católica del trabajo, que tiene en cuenta, y mucho, en que y porqué debe invertirse el esfuerzo. Cuando un español no quiere trabajar, y puede dejarse matar por ello, no es porque no le guste trabajar, sino porque no le gusta para quien trabaja, o detesta los resultados de la obra que le ha sido encomendada.

Prueba de ello es el heroísmo con el que históricamente nos hemos enfrentado los españoles a labores titánicas, a menudo con gran éxito, muy alejadas de cualquier forma de pereza o desvalorización de los más tremendos esfuerzos y sacrificios. No es un pueblo perezoso el que construyo américa, y lo hizo con una ética cristiana y bajo profundos convencimientos.

Su ética protestante valora la obtención del salario y el beneficio por encima de otras consideraciones. La ética católica le aconseja a usted que no desperdicie su esfuerzo para tareas inútiles o perniciosas, ni se asalarie usted para labores inicuas. También le aconseja que no mire usted el beneficio cuando el esfuerzo, sea poco o mucho, valga la pena, porque ciertas labores no remuneradas no sólo le beneficiarán a usted, sino a muchos otros. Generosidad y caridad, que su ética protestante tienen poco en cuenta.

Continúa en el siguiente.....

ANS dijo el día 26 de Febrero de 2012 a las 13:46:


No os rompais la cabeza.

Como bien dijo el gran Manuel Summers
por TVE a la pregunta de un periodista,
"mire usted, a mí lo único que me importa en esta vida
son los chochos (altramuces) y los fandangos de Huelva" (sic).

Qué razón tenía.

Yo añadiría el siguiente enlace:

http://youtu.be/B2DhYLX0Hs0

Tororo dijo el día 26 de Febrero de 2012 a las 12:30:

HE ENVIADO ESTE COMENTARIO UNAS CUANTAS VECES AYER Y OTRA HOY POR LA MAÑANA. NO SE ME PUBLICA ¿POR QUÉ? TENGO DERECHO A LA RÉPLICA PUES NI A ESTE SEÑOR LE HE PEDIDO QUE ME LEA Y MUCHO MENOS POR SU IGNORANCIA, ME INSULTE.


RESPUESTA A Hegemon1 por citarme con malas maneras : Hegemon1 dijo el día 24 de Febrero de 2012 a las 08:56:16: Tororo y los topicazos.

Ya alguna otra vez me ha citado usted criticándome hasta con mala educación y con presuposiciones insultantes. Le respondí.

Como tropieza dos veces en la misma piedra le diré que ya de usted no me gusta ni el nick, una pretensión que en su significado denota una soberbia pantagruélica. Por si faltaba algo le añade el 1.


Su orgullo debe incluirse en una gigantomaquia acomplejada pues escribe en cada artículo de Don César muchas veces. Orgullo tratándole con benevolencia; en realidad soberbia y vanidad incurable. Denota un engreimiento bestial; parece que se siente en la cumbre de la sabiduría o en opiniones o en creencias absurdas.

SUS COMENTARIOS NI LES LEO DESDE HACE MUCHOS MESES. SE DE QUÉ PALO VA. MUY CHUNGO.

La insulsez es el castigo de la pedantería.


La vez anterior le dije que debe ser un jubilado que no debe tener otra cosa que hacer que demostrar su fijación mental en los artículos de Don César.

Nunca me he dirigido a usted en mis colaboraciones ni lo haré por todo lo dicho más arriba.

Si tiene vergüenza déjelo. No sabe el ridículo que hace y lo absurdo de su obsesión megalomaníaca.

¿Qué tal el psiquiatra?

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