Ignoro cual sea esa ley del precio fijo, pero entiendo que tratándose de lago tan ubicuo como el comercio electrónico, la venida a España de Amazon, no tiene necesariamente que traducirse en pasar por las Horcas Caudinas de la estupidez patria.
En términos informáticos, puede decirse que soy cliente de Amazon desde el Pleistoceno -naturalmente libros en Inglés, aunque también he comprado alguno en Español de usado-, y en ocasiones, me ha costado casi tanto el flete que el libro. Sin embargo, últimamente me han enviado alguno desde un almacén centralizado que creo que tienen en Alemania.
En este sentido, podría ser que Amazon estuviera "en España", con un portal en Español situado en Hong Kong, que las operaciones se facturen desde Minesota y que el material ser sirva desde un almacén en Andorra.
No se lo que harán ellos, pero en su caso, yo habría cogido un abogado especialista en el tema y la solución quizás hubiese sido algo así.
¡Ah! Qué grande es Internet en la medida en que permite mantener ciertas cosas fuera de las manazas de esta panda de estúpidos.
Yo tampoco sé qué es eso del precio fijo de los libros. Se debería haber explicado en el artículo.