Es cultura general de los "rojelios" el confundir el culo con las temporas, lo raro es que este presunto servidor de los contribuyentes no haya aprovechado el tema para decir que: con el cambio climático, no es bueno que haya cadenas perpetuas o cosas por el estilo...
El Ministro de Justicia parece olvidad que el fin de la es la prevención. Preevención que se debe ver en sudos aspectos: el particular, referido al reo, para asegurarse la sociedad de que est6e reo no va a volver a delinquir, al menos mientras cumpla su condena; y el general, por el que la sociedad previene que otra personas que pensaran delinquir se vean advertidas de las consecuencias que tiene la comisión del delito. Otra cosa es la orientación que haya qe darle al cumplimiento de la pena, que debe ser el de la reinserción. Pero en un régimen de libertades, a nadie puede opbligarse a nada, ni siquiera a reinsertarse. Por tanto, es perfectamente posible la cadena perpetua en el catálogo de penas de nuestro sistema jurídico.
Y esto lo sabe cualquier estudiante de segundo curso de Derecho medianamente atento a las clases. Parece que el Sr. Caamaño debería regresar a los bancos de los alumnos de la Facultad.
Y no es contraria a la Constitución. Y si fuera contraria, anótese entre las reformas que habrá que introducir en la Constitución, junto a la supresión de la meción a nacionalidades y, por ende, todo el Totulo VIII, por ejemplo. La cuestión sucesoria no tiene tanta relevancia; especialmente, después de la advertencia que el Sr. Lara, D. Cayo, le ha hecho a S.M. el Rey sobre la restauración de la República (la II, por supuesto, estas acémilas no entienden otra que la antidemocrática del Fente Popular).
¿opinaria igual Caamaño si no tuviera escolta tanto él como su familia?
Hay que ser ceporro o ruín para afirmar, sin sonrojarse, que la cadena perpétua vulneraría el "régimen de libertades", como si Suiza o Francia fueran dictaduras y envidiasen nuestra partitocracia, en donde asesinar sale tan barato, aunque sea masivamente. ¿Acaso no recuerda a ese vice taxista llamado De Juana Chaos?
El señor Caamaño opina de la cadena perpétua, no como un digno ministro de Justicia, sino como un progre del tres al cuarto, que está en la taberna poniéndose morado bebiéndose unos orujos, confiando en que su persona y entorno familiar están libres de sufrir daño alguno, y ninguneando a países que nos pueden dar lecciones de democracia, libertad y honradez por los cuatro costados.
¿Pero qué relevancia tiene lo que pueda decir este siniestro mercenario jurídico del Estatuto Catalán, que declara sin sonrojarse que, como una ley ha sido "aprobada por dos parlamentos", el Tribunal Constitucional no puede oponerse a ella?
Es difícil distinguir en su caso entre el analfabetismo y la alta traición. Me inclino por ambos.
Hala, guapo, vete a tomar café con María Emilia Fernández Casas y contaos cositas de sicarios.