En las últimas 48 horas se han producido en el mundo del fútbol profesional dos hechos que pueden resultar muy significativos en un futuro próximo. Joseph Blatter, presidente de la FIFA, declaraba el otro día que el "G-14" no era para él un interlocutor válido, y este miércoles la Audiencia Nacional ha suspendido cautelarmente la sanción que pesaba sobre Carlos Gurpegui, jugador del Athletic Club de Bilbao, por un caso de dopaje. ¿Qué relación tienen estos dos hechos y por qué pueden resultar definitivos en el futuro? El "edificio" de FIFA, UEFA y sus correspondientes federaciones nacionales se sustenta en dos pilares básicos: control del dinero y de la denominada "justicia deportiva". Si a la FIFA, por referirnos al máximo organismo del fútbol mundial, le amputas sus dos "brazos armados", simplemente la inutilizas. Y eso es lo que está empezando a suceder.
¿Qué exigen los clubes privados de fútbol? Ellos funcionan como sociedades anónimas deportivas y lo que pretenden es cobrar dinero por ceder a sus trabajadores (futbolistas) a las selecciones nacionales para que disputen la Eurocopa de 2004 y el Mundial de 2006. Muy mal ha tenido que ver la situación Blatter para haber querido marcar definitivamente su territorio alegando que el "G-14" no es para él un interlocutor válido. Don José tendría que saber ya a estas alturas que probablemente el grupo de Real Madrid, Barcelona, Juventus, Inter, Bayern o Manchester sea un interlocutor mucho más válido –y probablemente también más potente– que él mismo. Hace algún tiempo Florentino Pérez dijo en "El Tirachinas" de la Cadena Cope que no se imaginaba una Copa de Europa sin la UEFA por medio. Y yo me jugaría una mano a que el hombre que logró imaginarse un Real Madrid con Figo, Zidane, Ronaldo y Beckham puede también imaginarse una Champions League sin Johansson y Blatter.
En cuanto a la decisión de la Audiencia Nacional, cada vez vemos que resulta mucho más frecuente que los clubes o los futbolistas a título particular acudan a la justicia ordinaria. El cuento aquel de que este es un "club de fumadores" ya no se lo traga nadie y cada cual defiende sus derechos individuales con las armas legales que tiene a su alcance. Sin el férreo control del dinero y la utilización de ese ente conocido como por todos como "justicia deportiva", FIFA y UEFA simplemente no son nadie. Blatter ha dado un jaque más bien efectista, pero yo creo que los clubes le están cocinando lentamente un "mate" definitivo y total.
