
(Libertad Digital) Aranzabal dice, en un artículo titulado "Unos señala y otros…", que determinados medios de comunicación han abierto un "auténtico linchamiento" contra su marido y contra ella. "Como sabemos, y ellos mismos acostumbran repetir, pues conocen bien sus técnicas, unos marcan los objetivos y otros materializan las agresiones", afirma la mujer del sanguinario terrorista.
El trabajo de "esos determinados periodistas", continúa -según recoge El Mundo-, "allanó el terreno para aumentar el acoso y los seguimientos policiales que padecía desde hacía meses. Los continuos daños intencionados en mi automóvil. Las sucesivas amenazas escritas y telefónicas a cualquier hora del día y de la noche. Las pintadas amenazantes…"
Además, compara su caso con las operaciones de Israel en "las zonas ocupadas" de Palestina: "El inicio de un procedimiento de embargo sobre mi vivienda, que recuerda la práctica del Estado de Israel, en las zonas ocupadas de Palestina, de demoler las viviendas familiares".
"¿Qué sucedería si todos estos datos, con las consecuencias que me han supuesto, se filtrasen en medios de comunicación abertzales y refiriéndose a personas nacionalistas españolas? Pues Euskal Herria ya tiene la desgraciada experiencia de la persecución y cierre de Egin, Egin Irratia, Ardi Beltza y Egunkaria sin razón alguna, pero con justificaciones de ese tipo", espeta.