
L D (Agencias) A pesar de que Viena tenga la zona reservada para los aficionados más grande de la Eurocopa con una largo paseo arbolado, la mayoría de hinchas confluyeron en el centro de la ciudad y la plaza de la catedral de San Esteban se convirtió en el centro de reunión para los aficionados que acudirán esta noche al estadio Ernst-Happel.
Desde las primeras horas de la mañana, los aficionados españoles convirtieron la plaza de la catedral en un mar de colores rojo y amarillo y sus cánticos y banderas se mezclaron con las de los aficionados alemanes para conformar un ambiente festivo marcado por la pasión por el fútbol.