
LD (M. Llamas) El pasado 1 de enero entró en vigor el nuevo Plan General de Contabilidad, y el nuevo Plan General de Contabilidad (PGC) para PYMES, que fue aprobado en Consejo de Ministros en noviembre de 2007. El objetivo de esta norma consiste en tratar de adaptar la estructura empresarial nacional a los criterios que establece la normativa de contabilidad internacional (NIC / NIIF).
El Gobierno afirmó entonces que el PGC específico para pymes simplificaría la valoración y registro de algunas operaciones contables, así como los criterios aplicados sobre el Impuesto de Sociedades y operaciones de arrendamiento financiero. Sin embargo, las pequeñas y medianas empresas ya están notando en sus cuentas el coste que implica la adaptación a la nueva normativa.
Así, “cada empresa (pyme) en función de su tamaño, tendrá que asumir un coste mínimo de entre 3.000 y 6.000 euros”, según el Grupo Arrabe, empresa especializada en el asesoramiento empresarial.
Aunque el nivel requerido depende de la dimensión de cada empresa y de las herramientas de gestión que dispongan, existen “dos áreas que atender: El reciclaje del personal y la actualización del software de gestión”, según estos expertos.
Las empresas no cuentas con ayudas especiales
“La primera, acudiendo a cursos especializados o contratando el apoyo de un consultor externo experto en la materia, y la segunda manteniendo la actualización de las licencias en uso o, en su caso, adquiriendo una nueva”, según indican los asesores de Arrabe a Libertad Digital.
“Las empresas de software han realizado el esfuerzo de adaptar los programas a la nueva normativa, incluyendo además, unas tablas de conversión para traspaso del balance de apertura del ejercicio, sin coste adicional siempre y cuando se mantuviesen los contratos de actualización en vigor”, advierte la compañía.
Sin embargo, en caso contrario, “la empresa tendrá que adquirir una nueva licencia”, afirma. Además de los costes externos mencionados (cursos , consultores y licencias), hay que “añadir el del personal interno en la dedicación especial a estas materias, durante los primeros meses del año”, señala el grupo.
Tales medidas, junto a sus correspondientes costes de adaptación, deberán ser asumidos por el 96 por ciento del tejido empresarial español. Es decir, casi 3,1 millones de empresas. De este modo, la factura empresarial de dicha regulación podría oscilar entre los 9.000 y los 12.000 millones de euros, según los expertos.
El coste público del Plan se aproxima a los 1.000 millones de euros
Además, existe un “agravante”: La norma no acompaña “ninguna ayuda o deducción especial en el tratamiento de estos costes que pudiera venir a paliar en parte este esfuerzo y, las pymes únicamente podrán tratar de acceder a algún tipo de subvención en los costes de financiación externa de las nuevas aplicaciones”, según Arrabe.
En la página del Instituto de Crédito Oficial (ICO), de todas las líneas de mediación que existen (vigentes en la actualidad) sería de aplicación a las pymes por el nuevo PGC la línea del “Préstamo Plan Avanza”, línea que concede el ICO, bien mediante préstamo o leasing, para adquirir, entre otros productos, software de gestión.
Así, según explica Arrabe, está abierta hasta el 31/12/2010 o hasta el agotamiento de los fondos en su caso (952 millones de euros), y cuenta con las siguientes características:
A) Podrán ser beneficiarios de esta Línea, entre otros, los siguientes colectivos:
1. Para el “Préstamo TIC”: las pymes que no dispongan de conexión a Internet con banda ancha y realicen inversión en equipamiento para su conexión a Internet en banda ancha, así como aquellas que disponiendo de esta conexión realicen inversiones en software y hardware destinadas a mejorar sus procesos empresariales o a implantar el negocio y la factura electrónica.
B) Inversiones financiables:
1. Para el “Préstamo TIC”: Equipos informáticos (hardware y software), aplicaciones y servicios para:
- Acceso a Internet en banda ancha: podrá financiarse el alta al servicio de conexión a Internet en banda ancha, pero no los consumos mensuales, y los productos de acceso, incluidos los de seguridad.
- Presencia en Internet, incluida la elaboración de página Web y portales de empresa.
- Incorporación de las TIC a los procesos empresariales, mediante herramientas de gestión avanzada: CRM (Sistemas de gestión de clientes), ERP (Sistemas de gestión empresarial), Sistemas de cadena de suministro, Sistemas de gestión documental, etc.
- Comercio electrónico y facturación electrónica, mediante aplicaciones y servicios que faciliten la realización por parte de las PYMES de transacciones electrónicas con otros agentes, incluidas las Administraciones Públicas.
C) Inversión máxima e importe máximo de financiación:
1. Para “Préstamo TIC”: Se financiará hasta el 100 por ciento de la inversión, excluido el IVA, con un máximo de 50.000 euros por beneficiario final.
D) Modalidad de financiación:
1. Para el “Préstamo TIC”: La financiación se materializará en operaciones de préstamo o leasing.
Nota: el Grupo Arrabe ha sido una de las primeras empresas de la Comunidad de Madrid en obtener el Certificado de Empresa Familiarmente Responsable otorgado por la Fundación +Familia, para fomentar y distinguir aquellas empresas que entre sus prioridades de gestión velan por unas “condiciones laborales óptimas, apuestan por la familia y desarrollan medidas que favorecen la igualdad de oportunidades, la integración laboral y la conciliación trabajo-familia".