
LD (Europa Press) De confirmarse el encarecimiento del gas al mismo ritmo que el crudo, podría romperse la tendencia de los últimos meses, en la que los niveles inéditos de cotización del petróleo, cercanos a los 100 dólares el barril, no vinieron acompañados de presiones semejantes en el mercado del gas.
Para Merrill Lynch, esta tendencia se debe sólo en menor medida a la bajada de temperaturas de los últimos meses. Según indica, dos de los factores determinantes son el descenso en la actividad nuclear en Europa y la menor disponibilidad de gas natural.
Otra de las circunstancias que genera presiones sobre los precios del gas, señala, es la fuerte demanda por parte de los países asiáticos de gas natural licuado (GNL). El banco de negocios asegura que el abaratamiento del gas en Estados Unidos hace que los proveedores por barco de GNL prefieran desembarcar en Europa, aunque a su vez estos mercados se están viendo desbordados por la fuerte demanda de Japón, China, India y Taiwán.