
LD (EFE) Veintisiete terroristas y veinticinco soldados muertos en la isla de Joló, al sur de Filipinas, después de que el Ejército de Filipinas lanzara una amplía operación contra refugios de los terroristas del Abú Sayyaf, organización que EEUU le vincula a la organización Al-Qaeda.
Los combates se desataron después de que el jueves pasado un grupo de terroristas atacara un camión militar de aprovisionamiento. En uno de los tiroteos ha muerto un niño de nueve años. Tras varias horas de bombardeo, el Ejército suspendió el ataque en respuesta a la petición de las autoridades de la provincia en la que por ser de mayoría musulmana, el viernes es día festivo, y para facilitar una salida a los civiles atrapados en el conflicto.
El secretario del Departamento de Trabajo Social y Desarrollo, Bai Rama Iman, declaró al canal de televisión GMA que "preocupa seriamente que los combates se extiendan a otras áreas y que se dispare la cifra de personas desplazadas". El gobernador de Joló, Sakur Tan, confirmó que ha dado instrucciones de preparar centros de acogida para los residentes en las áreas en las que se libran combates.