Después de su nada buen gesto con la presidenta madrileña tras ganar las primarias en Madrid (no le cogió ni le contestó la llamada cuando ésta le llamó para felicitarle por su victoria), Tomás Gómez lanzó un órdago a la líder del PP en Madrid.
Con la seguridad que le daba el respaldo de los suyos, tras convertirse por unos días en el hombre de moda, el que dijo no a Zapatero y ganó el pulso que le había echado el aparato del Partido Socialista, Tomás Gómez retó a Esperanza Aguirre a mantener con él un debate.
En una carta, a la que ha tenido acceso Libertad Digital, la presidenta de la Comunidad le expone los motivos por los cuales el enfrentamiento dialéctico sería ahora inviable.
Según Aguirre, "estos debates no pueden ni deben empezar inmediatamente". El primer motivo para ello es que "aún no ha sido designada candidata" por su partido. El segundo hace referencia al tiempo que aún queda para los comicios. "Faltan siete meses para las elecciones y no creo que los ciudadanos estén dispuestos a aguantar siete meses de campaña electoral".
Por último, Esperanza Aguirre saca los colores al candidato del PSM: "Aún no conozco ninguna propuesta tuya para Madrid y no sería equitativo que se confrontaran mis propuestas y mis ideas, muy conocidas por los ciudadanos madrileños, con las aún desconocidas propuestas tuyas".
"Cuando esté designada candidata por mi partido, cuando falte menos tiempo para la cita electoral y cuando se conozcan tus propuestas estaré encantada" de debatir "con todos los candidatos", sentencia.