¡Ahivalahostia!. Si la jaima de Gadafi no es ni la mitad de suntuosa.
La rata del desierto se pondría verde de la envidia, de no estar amarillo del "rigor mortis"...
Esto no lo mejoran ni en un casino de Las Vegas.
Rebaño de paletos, perros antropófagos y pastores de Dior... Vaya cuadro para un Goya adentrándose en la negrura...
Me consta, además, que esta empresa pública envía invitaciones a ciertos clientes, muy numerosos, que comen y beben en feria a costa del dinero público. No solo es la parafernalia exterior, sino lo que s desarrolla interiormente.