LD (EFE) El antiguo cabecilla del Grupo Islámico Armado (GIA), Abdelhak Layada, detenido en una cárcel de Argel, acusó a Marruecos de haber sostenido a esta banda terrorista, en un escrito dirigido al presidente Abdelaziz Buteflika.
Layada formó parte del núcleo fundador del GIA y en 1993 fue extraditado desde Marruecos a Argelia, donde fue juzgado y condenado a la pena capital por su participación en la creación de la banda. Al ser extraditado, Rabat señaló que Layada había sido capturado en su territorio cuando intentaba organizar los comandos del GIA instalados entonces en la frontera entre los dos países.
El entonces ministro argelino de Defensa, Khaled Nezzar, narró en uno de sus libros que se había trasladado personalmente a Marruecos para entrevistarse con el monarca marroquí Hasán II, al que pidió la extradición de Layada. Pero, el terrorista afirma en su escrito a Buteflika que, contrariamente a tales hechos, nunca fue detenido por las autoridades marroquíes, añadiendo que éstas últimas intentaron utilizarle "en su estrategia de tensión, para avivar aun más la crisis que padecía Argelia".