
LD (EFE) La operación militar del Ejército de Pakistán contra grupos de terroristas en la demarcación tribal paquistaní de Khyber, cercana a Afganistán, continúa este domingo con la toma de un distrito, la muerte de un líder integrista y el despliegue de más tropas.
Los soldados y los agentes están intentando extender ahora sus operaciones a otras zonas de Khyber, mientras que muchos de los lugareños están intentando huir hacia la cercana ciudad de Peshawar, capital de la Provincia de la Frontera del Noroeste (NWFP). Como parte de la operación, unos veinte vehículos militares blindados llegaron a la localidad de Bara para reforzar la presencia de las fuerzas paquistaníes en la zona.
La ofensiva comenzó este sábado después de que en los anteriores cinco días los enfrentamientos entre dos tribus acabaran con sesenta muertos y ochenta heridos en el valle de Terah, situado en Khyber. En la región donde se desarrolla la ofensiva se halla el conocido paso de Kyber, una de las principales vías para pasar la frontera de Pakistán a Afganistán.
Tras la decisión del Ejército de desplegarse en Khyber, el líder talibán paquistaní Baitullah Mehsud suspendió las negociaciones de paz con el Gobierno paquistaní. El nuevo Ejecutivo, encabezado por el Partido Popular de Bhutto, ha dado un giro a la política contra el terrorismo del presidente Pervez Musharraf y ha apostado por entablar el diálogo con quienes depongan las armas, además de potenciar el desarrollo económico del depauperado cinturón tribal fronterizo con Afganistán.