L D (EFE) La atención se centra ahora en la decisión que adoptará el jefe de Estado respecto a las renuncias de los funcionarios, tras anunciar el pasado fin de semana que habría "rectificaciones" en su gestión con el relevo de sus colaboradores.
Aunque los analistas políticos hablan de una crisis de gabinete por la difícil coyuntura política, el secretario de Prensa de la Presidencia, Marcelo Cevallos, intenta rebajar la tensión al afirmar que se tratan de renuncias voluntarias. "Esta es una muestra de lealtad y de buena voluntad para dejarle al presidente todas las posibilidades de rearmar su gabinete", insiste para justificar las renuncias. Las dimisiones han sido presentadas en medio del escándalo originado tras la denuncia de Sociedad Patriótica, el partido del Gobierno, de que la familia Fernández Cevallos entregó 30.000 dólares en la campaña electoral de 2002.
Mientras tanto, el ex gobernador César Fernández es investigado por supuesto narcotráfico internacional, tras ser detenido junto con otras 13 personas, en la llamada "Operación Aniversario", a finales de octubre. En esa operación, la policía se incautó de cerca de media tonelada de cocaína en la provincia tropical de Manabí (oeste), donde el empresario Fernández fue gobernador hace varios años. Pese a los desmentidos oficiales, la prensa ecuatoriana ha publicado una serie de fotografías en las que se ve a Luis Fernández, hermano del detenido, en varios actos oficiales y a César Fernández en un mitin de campaña.
Tras aclarar que con su decisión no inculpa a nadie, el presidente anunció el pasado viernes que aceptó la renuncia del ministro de Turismo, Hernán Plaza, quien confesó haber viajado en una aeronave de Fernández. En medio del escándalo, Gutiérrez se mostró dispuesto a renunciar si se comprueba que en su campaña proselitista hubo "narcodinero", aunque poco después se retractó de sus declaraciones. La Izquierda Democrática ha aprovechado esta situación para acusar al presidente de tener "incapacidad para gobernar". En el Ejecutivo comienzan también a observarse incomodidades por las evidencias cada vez más claras de que el vicepresidente, Alfredo Palacio, contactó con César Fernández para proponerle un alto cargo.
Aunque los analistas políticos hablan de una crisis de gabinete por la difícil coyuntura política, el secretario de Prensa de la Presidencia, Marcelo Cevallos, intenta rebajar la tensión al afirmar que se tratan de renuncias voluntarias. "Esta es una muestra de lealtad y de buena voluntad para dejarle al presidente todas las posibilidades de rearmar su gabinete", insiste para justificar las renuncias. Las dimisiones han sido presentadas en medio del escándalo originado tras la denuncia de Sociedad Patriótica, el partido del Gobierno, de que la familia Fernández Cevallos entregó 30.000 dólares en la campaña electoral de 2002.
Mientras tanto, el ex gobernador César Fernández es investigado por supuesto narcotráfico internacional, tras ser detenido junto con otras 13 personas, en la llamada "Operación Aniversario", a finales de octubre. En esa operación, la policía se incautó de cerca de media tonelada de cocaína en la provincia tropical de Manabí (oeste), donde el empresario Fernández fue gobernador hace varios años. Pese a los desmentidos oficiales, la prensa ecuatoriana ha publicado una serie de fotografías en las que se ve a Luis Fernández, hermano del detenido, en varios actos oficiales y a César Fernández en un mitin de campaña.
Tras aclarar que con su decisión no inculpa a nadie, el presidente anunció el pasado viernes que aceptó la renuncia del ministro de Turismo, Hernán Plaza, quien confesó haber viajado en una aeronave de Fernández. En medio del escándalo, Gutiérrez se mostró dispuesto a renunciar si se comprueba que en su campaña proselitista hubo "narcodinero", aunque poco después se retractó de sus declaraciones. La Izquierda Democrática ha aprovechado esta situación para acusar al presidente de tener "incapacidad para gobernar". En el Ejecutivo comienzan también a observarse incomodidades por las evidencias cada vez más claras de que el vicepresidente, Alfredo Palacio, contactó con César Fernández para proponerle un alto cargo.
