LD (EFE) Junichiro Koizumi, el mandatario japonés, afirmó que en su visita a Pyongyang negociará directamente con el líder Kim Jong Il la salida de los hijos de los ciudadanos de Japón que fueron secuestrados por espías norcoreanos hace treinta años.
La cuestión quedó pendiente desde el anterior viaje de Koizumi a la capital norcoreana, el 17 de septiembre de 2002, y se ha convertido en una de las prioridades de la política nacional desde que en esa visita Kim admitió la responsabilidad del país en el secuestro sistemático de japoneses años atrás.
Según el resultado de las reuniones que tendrá con Kim en la estancia de apenas doce horas en Pyongyang, Koizumi podría traer en su mismo avión a los siete hijos y un esposo de los cinco japoneses repatriados en 2002 que dejaron en Corea del Norte. Koizumi afirmó que su visita a Pyongyang será un éxito, pero ni él ni sus ministros avanzaron más detalles.
