LD (EFE) En una conferencia de prensa, el presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó que son empresas petroleras, que no identificó, las que conspiran contra su Gobierno, que tomó posesión hace tres semanas, y que los organismos de seguridad han comenzado a investigar.
Morales había denunciado el lunes que varias compañías trasnacionales, cuyo sector no mencionó, conspiraban contra su Gobierno, y pidió apoyo social en la defensa de su administración. Hizo la precisión del sector donde se ha originado supuestamente el complot, pero se negó a señalar las multinacionales responsables con la excusa de que se están realizando las indagaciones del caso.
La conjura proviene "del sector hidrocarburífero" y "no vamos a decir" cuáles son las compañías responsables, fueron las respuestas a sendas preguntas de los periodistas acreditados en Palacio de Gobierno. Sin embargo, ante la insistencia de los reporteros, el jefe del Estado boliviano afirmó que "sí, esas conspiraciones vienen del sector de algunas empresas petroleras".
El gobernante boliviano anunció que, así como se ha reunido con el alto mando militar, la próxima semana establecerá citas permanentes con la cúpula de la Policía Nacional con el fin de conocer la opinión de los organismos especializados de seguridad. También adelantó que, de acuerdo con el informe preliminar recogido de los servicios de seguridad, entre los conspiradores "se habla de cómo financiar movimientos que permitan desestabilizar a nuestro Gobierno".