L D (EFE)
El presidente Álvaro Uribe ha acusado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia de tener apoyo táctico del Ejército Revolucionario Irlandés y la banda terrorista ETA. Unas declaraciones efectuadas este viernes después de que el senador Germán Vargas Lleras sufriera heridas en una mano y un brazo al manipular un libro-bomba enviado envuelto en papel de regalo a su despacho. Horas más tarde, casi en la medianoche, estalló un maletín con explosivos abandonado en el restaurante de la trigésima planta de la torre Residencias Tequendama, donde resultaron heridas treinta personas que participaban en una cena de fin de año.
El lunes pasado, terroristas las FARC detonaron un coche-bomba frente a una estación policial de Bogotá, que hirió a 69 personas, y en los dos días siguientes se descubrieron cinco coches-bomba y dos toneladas de explosivos para una escalada terrorista en la capital. “El Gobierno ha tenido evidencias de que las FARC están detrás de estos atentados”, declaró Uribe a los periodistas al salir de la clínica Fundación Santa Fe de Bogotá, donde fue intervenido quirúrgicamente el parlamentario Vargas Lleras, nieto del fallecido ex presidente liberal Carlos Lleras Restrepo (1966-70). El presidente subrayó que “se sabe” que las FARC están recibiendo “el apoyo de organizaciones terroristas internacionales” entre las que citó a ETA y al IRA.
Uribe, que tomó posesión en agosto, intenta restablecer, con la mediación de la ONU las gestiones de paz que el Gobierno de su antecesor, Andrés Pastrana, mantuvo durante más de tres años con las FARC, pero esta guerrilla ha rechazado en varias ocasiones dicho apoyo internacional. El jefe del Estado colombiano pidió “arreciar el valor de los colombianos y derrotar a los terroristas. No podemos graduar al terrorismo para forzar decisiones de Estado”, expresó. El presidente subrayo además que “hay que capturar hasta el último de los terroristas”.
El lunes pasado, terroristas las FARC detonaron un coche-bomba frente a una estación policial de Bogotá, que hirió a 69 personas, y en los dos días siguientes se descubrieron cinco coches-bomba y dos toneladas de explosivos para una escalada terrorista en la capital. “El Gobierno ha tenido evidencias de que las FARC están detrás de estos atentados”, declaró Uribe a los periodistas al salir de la clínica Fundación Santa Fe de Bogotá, donde fue intervenido quirúrgicamente el parlamentario Vargas Lleras, nieto del fallecido ex presidente liberal Carlos Lleras Restrepo (1966-70). El presidente subrayó que “se sabe” que las FARC están recibiendo “el apoyo de organizaciones terroristas internacionales” entre las que citó a ETA y al IRA.
Uribe, que tomó posesión en agosto, intenta restablecer, con la mediación de la ONU las gestiones de paz que el Gobierno de su antecesor, Andrés Pastrana, mantuvo durante más de tres años con las FARC, pero esta guerrilla ha rechazado en varias ocasiones dicho apoyo internacional. El jefe del Estado colombiano pidió “arreciar el valor de los colombianos y derrotar a los terroristas. No podemos graduar al terrorismo para forzar decisiones de Estado”, expresó. El presidente subrayo además que “hay que capturar hasta el último de los terroristas”.
