El aviso del independentista de ERC ha sido claro: si no se negocia el plan Ibarretxe "la legislatura está acabada". Es la segunda amenaza nacionalista en 24 horas después de que el propio
lehendakari anunciara que no acataría una votación desfavorable del Congreso de los Diputados.
El PP ya ha decidido que votará en contra de la tramitación parlamentaria pero PSOE y
Gobierno siguen confiando en que el plan secesionista se disolverá por sí mismo y dicen "no tener miedo" a una votación.