Los Juegos de la XXVIII Olimpiada, que se han disputado desde el pasado día 13 en Atenas, han llegado a su fin con el preceptivo discurso de clausura del presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, que los ha calificado de "inolvidables". Ha sido una ceremonia en la que se ha descartado la tristeza de un final para destacar la alegría de un nuevo comienzo, cediendo el testigo a Pekín 2008.
