
Pedro Sánchez sigue escribiendo capítulos de su Manual de Resistencia. En el PSOE han pasado de un cierto escepticismo al ver los resultados, creyendo que Junts podría bloquear la investidura, a confiar ciegamente en que el candidato socialista volverá a ser investido.
Todos a una porque la capacidad de Sánchez para resistir ante las adversidades empieza a ser una leyenda y nadie, ni dentro del partido ni fuera, ha dado con la Kryptonita que pueda hundirlo. "Sánchez es la única persona que ve un coche en marcha con una ventanilla bajada, te dice que va a entrar, el tío salta y entra", sentencia un barón.
En la dirección del PSOE ya asumen que "no habrá repetición electoral". Lo único que piden es que no les "metan prisas". "No vamos a dilatar pero tampoco a correr", afirman fuentes en la cúpula del partido donde ya advierten que "no van a retransmitir las conversaciones" que podrían durar varios meses.
Primero: PNV, Bildu y ERC
Lo prioritario no va a ser cerrar el acuerdo con el fugado Carles Puigdemont sino con ERC, Bildu y PNV. "Se conformará una mayoría de progreso", pronostican en la dirección del partido donde reconocen cierto malestar en el partido de Rufián y Junqueras con el protagonismo que ha adquirido Puigdemont en los últimos días.
"A ERC le molesta que se ponga el foco en Junts cuando tienen los mismos diputados", observan en Ferraz donde ven en la estrategia de Puigdemont un cierto intento para "sobresalir" sobre Junqueras. De ahí, que la prioridad sea cerrar el acuerdo con sus socios: ERC, Bildu y PNV al que ven como el socio más "leal". A la fórmula se sumará el BNG y no descartan buscar la abstención de Coalición Canaria.
Tras amarrar los apoyos, el PSOE acabará buscando la abstención de Junts. Creen que el partido acabará por respaldarles tras la pérdida de poder que la antigua Convergencia ha sufrido en los últimos años. "No gobiernan Cataluña, ninguna diputación: el camino al pozo es directo", sentencian en Moncloa.
Saben que, en caso de repetición electoral, Junts podría ser el principal afectado en Cataluña. Tampoco les conviene un adelanto electoral en las autonómicas. Sánchez tiene esta baza y va a jugarla. Primero, mimar a sus socios y ,más tarde, la abstención de Puigdemont.

