Hacia las tres de la tarde del 14 de enero de 1980, tres terroristas de ETA asesinaban a tiros en Elorrio al guardia civil FRANCISCO MOYA JIMÉNEZ, a cuatrocientos metros de la casa cuartel de esa localidad vizcaína.
El 15 de enero de 1979, dos días después del doble atentado de Azpeitia que costó la vida a Francisco Gómez Gómez-Jiménez y a Miguel García Poyo, fallecía el guardia civil FRANCISCO MOTA CALVO. Lo hacía a las cinco y media de la tarde en la Residencia Nuestra Señora de Aránzazu.
Por tercer día consecutivo, la banda terrorista ETA quiso dejar claro que estaba dispuesta a marcar los meses previos a las Olimpiadas de Barcelona, la Exposición Universal de Sevilla, además del V Centenario del Descubrimiento de América y la Capitalidad Cultural Europea de Madrid. El 14 de enero asesinó en Bilbao al policía nacional José Anseán Castro. El 15 de enero, a Manuel Broseta en Valencia. El 16 de enero de 1992 ETA asesinaba en Barcelona al brigada del Ejército de Tierra VIRGILIO MAS NAVARRO y al sargento primero JUAN ANTONIO QUEROL QUERALT.
En 1976 ETA asesinó a 17 personas. El primero de ellos, el guardia civil MANUEL VERGARA JIMÉNEZ. Eran las cuatro menos cuarto de la tarde del sábado 17 de enero de 1976. Manuel Vergara Jiménez viajaba en un Land Rover que formaba parte de una patrulla compuesta por un cabo y varios números de la Guardia Civil. Durante el rutinario recorrido de vigilancia, observaron una ikurriña sujeta con un mástil, situada en una loma sobre un túnel entre Villafranca de Ordicia y Beasaín. Apenas tres meses antes tres guardias civiles habían perdido la vida en el santuario de Aránzazu por un procedimiento similar.
Pasadas las seis y media de la tarde del 19 de enero de 1980, dos miembros de la banda terrorista ETA asesinaban a tiros en el barrio de Algorta (Guecho) al agente comercial JOSÉ MIGUEL PALACIOS DOMÍNGUEZ.Todas las tardes jugaba una partida de cartas en el reservado de la cafetería Txiskiñe, cerca de su domicilio. Esa tarde había unas quince personas jugando a las cartas o presenciando las partidas. En torno a las siete menos cuarto dos chicos y una chica penetraron en el bar a cara descubierta, ordenaron apartarse a los presentes y efectuaron nueve disparos en la cabeza, cuello y pecho de José Miguel. Ninguno de sus compañeros de juego sufrió daño alguno.
El 21 de enero de 2000 la banda terrorista ETA asesina en Madrid el teniente coronel del Ejército PEDRO ANTONIO BLANCO GARCÍA.El año 2000 fue especialmente duro. Con 23 personas asesinadas, rompió la tendencia a la baja que se inició en 1993. Además, y como respuesta a la firma del Acuerdo por las Libertades y Contra el Terrorismo entre PP y PSOE, los concejales socialistas pasaron también a ser objetivo prioritario de ETA, como ya ocurría con los dirigentes y personajes relevantes del PSOE y con todos los cargos del PP, del nivel que fuesen.
El segundo de los 14 asesinados en 1993 fue el funcionario de prisiones JOSÉ RAMÓN DOMÍNGUEZ BURILLO. Aproximadamente las 7:45 horas de la mañana del 22 de enero de 1993,José Ramón salió de su domicilio en el barrio de Martutene para dirigirse a su trabajo en la prisión donostiarra. Dos pistoleros de ETA, que luego se supo que eran Juan Antonio Olarra Guridi y José María Iguerategui Gillisagasti, lo aguardaban en la calle y, tras acercarse por la espalda, le dispararon dos tiros en el cuello y la cabeza. Al escuchar las detonaciones, algunos vecinos se asomaron a la calle pero, debido a la oscuridad reinante a esa hora y al obstáculo visual de los coches aparcados, no llegaron a detectar la presencia en la acera de enfrente de un cuerpo caído. Mortalmente herido, José Ramón permaneció desangrándose durante unos veinte minutos, hasta que fue descubierto por un niño de 10 años que iba a la escuela. Los vecinos que acudieron en su auxilio encontraron a la víctima en mitad de un charco de sangre.
El 25 de enero de 1980 la banda terrorista ETA asesinaba a LUIS DOMÍNGUEZ JIMÉNEZ, sepulturero de Vergara (Guipúzcoa). Como tantas otras veces "alguien" le había colgado a Luis el sambenito de colaborador de las Fuerzas de Seguridad, concretamente de la Guardia Civil. Ese era motivo suficiente para que hubiese pasado a ser objetivo de los terroristas. En el culmen del delirio, la banda asesina lo acusó de haber fabricado los ataúdes en los que enterraban a los guardias civiles asesinados, lo que da idea de la paranoia en la que se movía ETA. Había una base de verdad sobre la que la banda construía sus delirantes justificaciones, porque Luis Domínguez desempeñaba el trabajo de sepulturero en Vergara desde 1971. Ahí mismo estaba el acuartelamiento de la Guardia Civil hasta que, precisamente en enero de 1980, decidieron trasladarlo a Intxaurrondo, en San Sebastián, más moderno y con mejores medidas de seguridad.
El 26 de enero de 2001 la banda terrorista ETA asesinaba en San Sebastián, mediante una bomba lapa adosada a los bajos de su coche, a RAMÓN DÍAZ GARCÍA, cocinero de la Comandancia de Marina. Fue la primera víctima mortal de las 15 con las que acabaría ese año. El atentado se produjo en torno a las 7:40 horas en el número 39 de la calle de la Sierra de Aralar, cerca de donde se encuentra la Capitanía General de la 6ª Región, así como viviendas militares.