
El Gobierno aprobará el próximo martes en el Consejo de Ministros un plan de emergencia para Ceuta dotado con 165 millones de euros, una partida distinta a los 180 millones anunciados por el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, según publica este domingo El País.
Este paquete, según la misma información, se destinaría a revitalizar la economía local y reforzar los servicios públicos.
El plan supondrá "una inyección directa de 80 millones de euros" en la economía de Ceuta durante los próximos cuatro meses y los otros "70 millones están preparados para gastarlos en 2027".
De la primera partida, 35 millones de euros se destinarán a ayudas directas para pymes y autónomos y otros 15 millones a revitalizar el comercio y el turismo. Un empeño, el de revitalizar el turismo, que parece complicado —por no decir un chiste— en la situación actual de la ciudad.
De confirmarse la noticia del periódico de Prisa, las aprobación de las ayudas llegaría más de un mes después de un mes de la invasión de Ceuta por parte de unas 80.000 personas, la mayor parte de las cuales provenientes de Marruecos. Muchos de ellos volvieron a su país en los días posteriores, pero miles de inmigrantes ilegales —más de 10.000 según la estimación de las autoridades locales, bastantes menos según el Gobierno— han permanecido en la ciudad desde entonces generando un gigantesco problema que va desde los problemas de seguridad hasta el colapso de la sanidad y de otros servicios básico.
Mientras tanto, los ceutíes no han dejado de reclamar medidas urgentes empezando por la expulsión de los ilegales, una medida que algunos ministros llegaron a prometer pero que cada día parece alejarse más. Y frente a esas demandas y como ha ocurrido en otras crisis, el Gobierno de Pedro Sánchez sigue sin una respuesta contundente y a la altura de la gravedad de las circunstancias.