
El aparente deshielo que, según algunos medios, comenzó el pasado miércoles con la foto de Felipe VI y el presidente de la Generalidad, el republicano Pere Aragonès, ha sufrido un serio revés tras el anuncio de la conferencia de Pedro Sánchez el próximo lunes en el Liceo de Barcelona, un acto en el que el Gobierno quiere reunir a trescientos representantes de la sociedad civil catalana para presentar los indultos a los golpistas y un plan para Cataluña.
Pere Aragonès y sus socios de Junts per Catalunya (JxCat) creen que el Ejecutivo va demasiado rápido y ocupa un territorio que considera suyo. Republicanos y junteros se sienten engañados por Sánchez, quien no les informó de sus intenciones de protagonizar un acto en Barcelona para poner en valor las medidas de gracia y pronunciar una conferencia titulada "Reencuentro: un proyecto de futuro para toda España".
En el Liceo no habrá ningún miembro del Govern ni tampoco de las dirección de los partidos separatistas y sus satélites civiles. Tanto Aragonès como el vicepresidente regional Jordi Puigneró o la presidenta del Parlament ya han anunciado que no asistirán al evento, al tiempo que el separatismo en bloque se obstina en despreciar los indultos y en exigir la amnistía.
En el ánimo de muchos dirigentes independentistas pesa la posibilidad de embargo para los miembros de los gobiernos de Mas y de Puigdemont por haber malversado un mínimo de diez millones de euros públicos en el proceso separatista. Una treintena de exconsejeros y altos cargos podrían tener que hacer frente con sus bienes a esos diez millones de euros, una cantidad ínfima si se tiene en cuenta los grandes despliegues presupuestarios a favor del proceso independentista de los ejecutivos de Mas y Junqueras mientras se recortaban servicios sociales, sanitarios y educativos.
El infundio de los represaliados
De ahí la petición de amnistía y el infundio de los tres mil represaliados, entre los que el separatismo cuenta a Marcel Vivet, un militante de la CUP condenado a cinco años de prisión por agredir a un mosso d'esquadra durante una manifestación. Como el caso de Vivet hay unos cuantos y, en todos ellos, la Generalidad de Torra actuó como acusación particular, aunque las condenas se atribuyan ahora a la supuesta represión de los aparatos del Estado.
Pero es que además del plante de los dirigentes políticos a Sánchez, la Asamblea Nacional Catalana (ANC) ha convocado una manifestación delante del Liceo a la misma hora de la conferencia, las doce del mediodía. En cualquier caso, la protesta no tendrá las dimensiones de la acontecida cuando Sánchez organizó un Consejo de Ministros en Barcelona, ya que la ANC ha perdido mucho poder de convocatoria. Un importante sector del independentismo se siente traicionado por sus líderes y se ha desengañado.
La fatiga y decepción entre las bases facilita los contactos y negociaciones de ERC con el Gobierno y el PSOE, pero en ERC no ha sentado nada bien que Sánchez se haya subido a la ola del apoyo empresarial a los indultos para hacer política en Cataluña, que los separatistas consideran su coto privado.
De momento no peligra el encuentro en Moncloa que deben llevar a cabo Sánchez y Aragonès antes de que acabe este mes, pero el ambiente se ha tensado en las últimas horas.