L. D. / EFE.-
El ex director de la Seguridad del Estado Julián Sancristóbal ha asegurado que entre los años 1982 y 1986 el ex ministro del Interior, José Barrionuevo, y el ex secretario de Estado, Rafael Vera, le entregaron personalmente 66 millones de pesetas de los fondos reservados en concepto de sobresueldo o indemnización.
Durante su declaración en el juicio por el "caso de los fondos reservados", Sancristóbal dijo que recibió esa cantidad en siete veces, siempre en efectivo y siempre de manos de Barrionuevo o de Vera, que le dejaron "absoluta y meridianamente claro" que era para su uso particular. Sancristóbal explicó que los tres primeros pagos, cuando era gobernador civil de Vizcaya, fueron de siete millones de pesetas, que Vera justificó diciendo que eran para recompensar el riesgo, la dedicación y la complejidad del cargo.
Cuando fue nombrado director de la Seguridad del Estado, recibió otros dos pagos de diez millones cada uno, cantidad que acordó con Vera después de relatar a éste y a Barrionuevo los perjuicios económicos que le había ocasionado su traslado de Bilbao a Madrid. Por último, Sancristóbal declaró que al cesar en el cargo recibió 25 millones de pesetas como indemnización, de los que la mitad se los entregó Vera y la otra mitad Barrionuevo. Sancristóbal, que aseguró que informaba "por encima" y esporádicamente a Barrionuevo del uso que se daba a los fondos reservados, dijo que el ministro conoció y autorizó expresamente el pago de sobresueldos.
Así, manifestó que cuando fue nombrado director de la Seguridad del Estado solicitó y obtuvo la aprobación de Barrionuevo para entregar diversas cantidades en este concepto a los gobernadores civiles del País Vasco y al delegado del Gobierno en Navarra. Al término del interrogatorio del fiscal, Sancristóbal leyó un documento titulado "Líneas comunes de defensa del sumario 1/88" que asegura que le entregó Barrionuevo y en el que se aconseja a los acusados no contestar a preguntas sobre los fondos reservados o hacerlo de forma que las respuestas indiquen "que el responsable político ignoraba el destino último de las cantidades libradas".
“¿Se auto-pagó?. Sí, me auto-liquidé”
En el turno de preguntas de los abogados, la defensa de José Barrionuevo, Pablo Jiménez de Parga, preguntó por qué es el único gobernador civil que reconoce haber cobrado sobresueldos si, según su testimonio, también lo hicieron los de Álava, Guipúzcoa y Navarra.
Sancristóbal aseguró que otros ex altos cargos de Interior cobraron sobresueldos de estas partidas, pero que evitaron el banquillo al no ingresar el dinero en cuentas bancarias.
A preguntas de este mismo letrado, Sancristóbal admitió que fue él mismo quien ordenó sacar de la cuenta de fondos reservados 20 de los 66 millones de pesetas que percibió en su etapa en Interior, supuestamente después de haberlo acordado con Barrionuevo y con el entonces subsecretario Rafael Vera. El abogado de Barrionuevo preguntó: "Una vez acordado el pago con el ministro y negociado con su igual (Vera) ¿Quién le entregó el dinero?". Sancristóbal respondió: "Yo en las dos ocasiones", en referencia a que fueron dos partidas de diez millones cada una. "¿Se auto-pagó?", añadió el letrado. "Sí, me auto-liquidé", concluyó Sancristóbal.
Las ironías de Barionuevo
El ex ministro del Interior José Barrionuevo ironizó sobre la afirmación del ex director de la Seguridad del Estado Julián Sancristóbal de que en 1986 fue citado por teléfono por Barrionuevo para entregarle en mano doce o trece millones de pesetas, diciendo que "ya sabía yo que iba a salir una llamada mía".
En declaraciones a los periodistas al término de la sesión, Barrionuevo se refirió así a la sentencia del "caso Marey", que le condenó después de considerar probado el Tribunal Supremo que efectuó una llamada telefónica para interesarse por la marcha del secuestro de Segundo Marey. "Hay muchos que se ganan la vida prediciendo el porvenir con muchos menos aciertos de los que yo tengo", dijo Barrionuevo, recordando que durante su declaración en el juicio el pasado lunes ya advirtió de que quizás apareciese una "llamada" suya.
El ex ministro calificó de "cleptómano y mentiroso compulsivo" a Sancristóbal e ironizó sobre el hecho de que, según ha declarado hoy, éste acudiera a tomar un café en el despacho de Barrionuevo provisto de un maletín donde guardó el sobre con el dinero. Barrionuevo recordó que en la época de los hechos no había billetes de diez mil pesetas y, separando mucho las manos, concluyó: "El sobrecito debía abultar lo suyo".
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Durante su declaración en el juicio por el "caso de los fondos reservados", Sancristóbal dijo que recibió esa cantidad en siete veces, siempre en efectivo y siempre de manos de Barrionuevo o de Vera, que le dejaron "absoluta y meridianamente claro" que era para su uso particular. Sancristóbal explicó que los tres primeros pagos, cuando era gobernador civil de Vizcaya, fueron de siete millones de pesetas, que Vera justificó diciendo que eran para recompensar el riesgo, la dedicación y la complejidad del cargo.
Cuando fue nombrado director de la Seguridad del Estado, recibió otros dos pagos de diez millones cada uno, cantidad que acordó con Vera después de relatar a éste y a Barrionuevo los perjuicios económicos que le había ocasionado su traslado de Bilbao a Madrid. Por último, Sancristóbal declaró que al cesar en el cargo recibió 25 millones de pesetas como indemnización, de los que la mitad se los entregó Vera y la otra mitad Barrionuevo. Sancristóbal, que aseguró que informaba "por encima" y esporádicamente a Barrionuevo del uso que se daba a los fondos reservados, dijo que el ministro conoció y autorizó expresamente el pago de sobresueldos.
Así, manifestó que cuando fue nombrado director de la Seguridad del Estado solicitó y obtuvo la aprobación de Barrionuevo para entregar diversas cantidades en este concepto a los gobernadores civiles del País Vasco y al delegado del Gobierno en Navarra. Al término del interrogatorio del fiscal, Sancristóbal leyó un documento titulado "Líneas comunes de defensa del sumario 1/88" que asegura que le entregó Barrionuevo y en el que se aconseja a los acusados no contestar a preguntas sobre los fondos reservados o hacerlo de forma que las respuestas indiquen "que el responsable político ignoraba el destino último de las cantidades libradas".
“¿Se auto-pagó?. Sí, me auto-liquidé”
En el turno de preguntas de los abogados, la defensa de José Barrionuevo, Pablo Jiménez de Parga, preguntó por qué es el único gobernador civil que reconoce haber cobrado sobresueldos si, según su testimonio, también lo hicieron los de Álava, Guipúzcoa y Navarra.
Sancristóbal aseguró que otros ex altos cargos de Interior cobraron sobresueldos de estas partidas, pero que evitaron el banquillo al no ingresar el dinero en cuentas bancarias.
A preguntas de este mismo letrado, Sancristóbal admitió que fue él mismo quien ordenó sacar de la cuenta de fondos reservados 20 de los 66 millones de pesetas que percibió en su etapa en Interior, supuestamente después de haberlo acordado con Barrionuevo y con el entonces subsecretario Rafael Vera. El abogado de Barrionuevo preguntó: "Una vez acordado el pago con el ministro y negociado con su igual (Vera) ¿Quién le entregó el dinero?". Sancristóbal respondió: "Yo en las dos ocasiones", en referencia a que fueron dos partidas de diez millones cada una. "¿Se auto-pagó?", añadió el letrado. "Sí, me auto-liquidé", concluyó Sancristóbal.
Las ironías de Barionuevo
El ex ministro del Interior José Barrionuevo ironizó sobre la afirmación del ex director de la Seguridad del Estado Julián Sancristóbal de que en 1986 fue citado por teléfono por Barrionuevo para entregarle en mano doce o trece millones de pesetas, diciendo que "ya sabía yo que iba a salir una llamada mía".
En declaraciones a los periodistas al término de la sesión, Barrionuevo se refirió así a la sentencia del "caso Marey", que le condenó después de considerar probado el Tribunal Supremo que efectuó una llamada telefónica para interesarse por la marcha del secuestro de Segundo Marey. "Hay muchos que se ganan la vida prediciendo el porvenir con muchos menos aciertos de los que yo tengo", dijo Barrionuevo, recordando que durante su declaración en el juicio el pasado lunes ya advirtió de que quizás apareciese una "llamada" suya.
El ex ministro calificó de "cleptómano y mentiroso compulsivo" a Sancristóbal e ironizó sobre el hecho de que, según ha declarado hoy, éste acudiera a tomar un café en el despacho de Barrionuevo provisto de un maletín donde guardó el sobre con el dinero. Barrionuevo recordó que en la época de los hechos no había billetes de diez mil pesetas y, separando mucho las manos, concluyó: "El sobrecito debía abultar lo suyo".
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