(Libertad Digital) Stauffenberg constituye un héroe de la vida real, pero en el contexto cinematográfico, también constituye un personaje increíble para interpretar. Se trata de un papel sobrecogedor, y los productores creyeron que Tom Cruise sería el actor perfecto para el mismo.
"Stauffenberg fue un individuo intenso y carismático, así que necesitábamos un actor que pudiera encarnar todo eso", dice el director.
"Me entusiasmé mucho cuando Tom se incorporó al proyecto. Pocos actores son capaces de lograr encarnar tantos papeles de héroe, pero Tom lo consigue plenamente, es un actor con mucho talento y proyecta una gran presencia en la pantalla. Tom sintió igualmente pasión por el proyecto desde el principio, y creía, al igual que yo, que es una historia que merece ser contada. Fue un elemento importante a la hora de rodar la película, y tanto él como su interpretación tienen su relevancia para transmitir esta historia a todo el mundo".
Antes de aceptar el papel, Cruise no estaba familiarizado con Stauffenberg, pero para prepararse el papel averiguó todo lo que pudo sobre él, y su investigación y atención al detalle le mostraron rápidamente al gran hombre que fue.
"Cuando leí el guión, me resultó increíblemente absorbente en muchos aspectos -comenta Cruise- no sólo desde el punto de vista histórico, sino también como un gran thriller. Quedé también fascinado por la conspiración. Era dinámica y estaba llena de suspense de principio a fin. Y encima, averiguar que estaba basado en una historia real, lo hacía más alucinante todavía. Esa combinación hizo que me resultase muy interesante".
La oportunidad de trabajar con Bryan Singer es otro punto que atrajo a Cruise hacia el proyecto. "Bryan es alguien con el que siempre he querido trabajar", nos dice. "Creo que es un director extraordinario.
Bryan es alguien que ya desde niño realizaba películas sobre la Segunda Guerra Mundial. Posee una clara fascinación por ese periodo de la historia, y con esa clase de interés y dedicación resulta comprensible que todos nos juntásemos y dijésemos 'Perfecto, vamos a hacerlo'".
Cruise se conmovió profundamente por todo lo que pasó dentro de la Resistencia Alemana. "Experimentarlo en la piel de Stauffenberg y desde su punto de vista, viendo lo que aquellos hombres arriesgaban - no sólo sus vidas sino la de sus familias- es algo tremendo", nos cuenta. "Es asombroso ver a alguien que, ante tanta presión, planta cara por lo que considera correcto, manteniendo ese tipo de integridad en semejantes circunstancias".
El actor asimismo descubrió que el heroísmo de Stauffenberg también dio en la diana en el terreno personal. "Te paras y piensas, ¿cómo habría manejado yo el asunto?, y eso es lo que lo hace tan profundo. Se trata de una película intemporal porque trata temas intemporales: integridad, heroísmo, cobardía, compromiso. ¿Por qué cosas estás dispuesto a alzarte y por cuáles ni te inmutarías? Ésas son las preguntas que debemos plantearnos como seres humanos con respecto a nuestras propias vidas".
"En todo caso, no creo que el propio Stauffenberg se viese a sí mismo como un héroe", continúa. "Consideraba que estaba haciendo lo correcto al intentar terminar con la guerra y salvar vidas humanas. Stauffenberg fue alguien que siempre se comportó según un elevado valor moral, buscando la rectitud y la justicia moral, tanto para él mismo, como para su patria. Fue uno de los pocos que tuvo el valor de enfrentarse a Hitler, e incluso estaba dispuesto a sacrificar su propia vida para conseguirlo".
Para interpretar a Stauffenberg, uno de los desafíos a los que se enfrentó Cruise fue el de incorporar las secuelas de las heridas físicas que el personaje sufrió en el norte de África, incorporando por ejemplo el parche en un ojo. "Lo del parche resultó muy difícil", nos dice. "Al principio me afectó al equilibrio, por lo que imagino la clase de molestias físicas con las que tuvo que convivir. También resultó un desafío interpretativo el reto de transmitir tu interpretación como actor con parte de tu cara paralizada".
Vestir el uniforme de Stauffenberg también presentó algunas complicaciones. "Ponerse ese uniforme y mirar el mundo desde esa perspectiva resultaba perturbador", añade. "No me gustaba en absoluto, y además cambia por completo tu punto de vista. Pero luego lo consideré desde el punto de vista de Stauffenberg y lo que significaba para él vestir ese uniforme, junto con el conflicto que vivió, lo cual me ayudó mucho".
Aparte de los aspectos de la vida real de su personaje, rodar en Berlín resultó muy intenso para Cruise, al igual que para todo el elenco y el equipo. "Resulta difícil describir cómo fue estar delante del Benderblock", nos comenta. "A todos nos afectó estar allí delante y pensar lo que había sucedido en aquel lugar".
"Tom aporta una intensidad increíble por su porte y enfoque del papel, y más que nada, aporta el carisma que creo que necesitaba el personaje", comenta McQuarrie. "Cuando Tom Cruise entra en una habitación, percibes ese mismo carisma que Stauffenberg debería haber proyectado. Lo que Tom aporta asimismo es su experiencia como productor y narrador de historias. El guión mejoró, el personaje se volvió más claro, nuestra comprensión de la historia y de nuestra posición dentro de aquel universo, todo se volvió más claro cuando Tom se involucró en el proyecto".
Finalmente, con todo el trabajo duro volcado en esta película y la increíble experiencia que supuso hacerla, Cruise se sintió muy complacido con el resultado final. "La película funciona como un reloj suizo", señala. "Se trata de un thriller dinámico de suspense que te mantiene en vilo en todo momento. Estoy orgulloso de haber realizado esta película, y muy orgulloso de lo que cada uno ha logrado".