En la primera sesión de control al Gobierno tras el verano, Rodríguez Zapatero respondió así a la pregunta del secretario general del PP, Mariano Rajoy, quien le acusó de mostrarse "mudo e indiferente" ante la evolución económica de los últimos meses y a quien pidió que defina un modelo económico "claro y coherente" que "acabe con las incertidumbres".
El Gobierno ha hecho una estimación que sitúa el PIB para 2004 en el 2,8 por ciento, y a pesar de que se producirá una "corrección ligera" por factores externos, como el precio del petróleo, se espera un crecimiento económico razonable, ha afirmado el presidente del Gobierno. "El precio del crudo influye en el crecimiento, y es evidente que el precio del crudo tiene mucho que ver con lo que ha pasado y pasa en Irak", ha afirmado.
Minutos después de este "rifi-rafe" Solbes corregía a Zapatero
Poco después de que Rajoy y Zapatero protagonizasen este "rifi-rafe", y de que el presidente reconociera que la economía crecería este año por debajo de las previsiones del Gobierno (2,8 por ciento), el vicepresidente segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes, afirmaba que el Ejecutivo es optimista sobre la evolución de la economía española durante el segundo semestre del año y confía en que "es posible todavía alcanzar el crecimiento del 2,8 por ciento y sigue apostando por un crecimiento del 3 por ciento para el año que viene".
No obstante, el vicepresidente reconoció que, de acuerdo con los datos del INE del último trimestre del año pasado y del primero de 2004, "en el que no existía este Gobierno, por cierto", se observa "una ligerísima desaceleración" debida, en parte, a la caída del consumo y, en parte, a la evolución del precio del petróleo.