LD (EFE) Rato hizo estas consideraciones antes de participar en la reunión de primavera del Instituto Internacional de Financias (IIF), que se desarrolla en Madrid. Según explicó, actualmente, "es indudable" que Europa está en un momento de bajo crecimiento, y que España se sitúa entre los países de crecimiento más alto. No obstante, el crecimiento económico español presenta "una situación de cierto desequilibrio, con un sector exterior que se está deteriorando".
En una situación como ésta, dijo Rato, cobran "mayor importancia" las recomendaciones del FMI de utilizar la política presupuestaria como "instrumento de ancla" para evitar tensiones inflacionistas y llevar a cabo reformas estructurales, especialmente en el mercado laboral, para ganar competitividad.
Durante su intervención Rato se refirió a la situación de la economía mundial, recordó que creció en el 2004 por encima del cinco por ciento, y auguró el mantenimiento de esta senda para el presente ejercicio. No obstante, alertó de que un aumento del precio del petróleo podría repercutir negativamente en los costes laborales unitarios de algunos países así como en sus mercados de trabajo, especialmente si el crecimiento de su productividad es bajo. Respecto a los tipos de interés, el FMI prevé que estos se mantengan en tasas bajas pese a algunos aumentos registrados en las últimas semanas.
No obstante, indicó que una fuerte subida de los tipos afectaría de forma negativa a los mercados financieros, al tiempo que consideró que existen riesgos de turbulencia en algunos mercados de divisas. Otros de los riesgos identificados por el FMI son los que están asumiendo los inversores a consecuencia de los bajos tipos de interés, así como la contracción de la política monetaria norteamericana. En este sentido, Insistió en que, para no poner en peligro al resto del mundo, EEUU debe hacer un esfuerzo activo para reducir el déficit, en tanto que la UE y Japón tendrán que promover un crecimiento económico sostenido mediante reformas estructurales.
Rato incidió en la necesidad de que las economías emergentes establezcan programas de inversión, realicen los esfuerzos necesarios para prevenir las crisis mediante reformas que garanticen una estabilidad macroeconómica, y establezcan programas de reestructuración de su deuda. En este sentido, se refirió a la situación de Argentina e instó a las autoridades de este país a que pongan en marcha programas que permitan dirigir a los acreedores que se han quedado fuera del reciente proceso de canje de la deuda externa, que tuvo una aprobación del 76 por ciento del total. Por último, el director gerente del FMI aseveró que la situación de Argentina "debe servir para aprender" y para prestar especial atención a países que puedan presentar problemas similares.