LD (EFE) Según fuentes jurídicas, Carrera Sánchez defendió en todo momento que el negocio de Fórum Filatélico era mercantil y no financiero, por lo que se firmaban tres contratos: primero, la empresa vendía los sellos al cliente; en el segundo, les ofrecía custodiarlos de forma gratuita, y en el tercero, se comprometía a recomprarlos con un interés añadido.
Sin embargo, en la declaración, los fiscales Alejandro Luzón y Juan Pavía defendieron, al igual que en su querella, que el negocio era financiero y que, en realidad, los clientes firmaban un contrato de préstamo con intereses.
También preguntaron a José Carrera, que firmó las auditorías de 2000, 2001, 2002 y 2003, por el expediente que le abrió el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC), tras el que se sancionó a la auditora por haber cometido una infracción grave al fiscalizar las cuentas de Fórum Filatélico de 2002. Este expediente, indicó Carrera en la declaración, le fue notificado hace unos meses y se le pasó el plazo legal para recurrir, debido –según él– al revuelo que causó el registro de las cuentas de Fórum Filatélico.
En el interrogatorio también fue preguntado por el hecho de no haber incluido salvedades en las auditorías del 1999 al 2002 y por haber informado, en 2003, de una "provisión para responsabilidades", que tenía Fórum Filatélico por importe de 58.054 millones de pesetas (348,91 millones de euros). El auditor no dio detalles de por qué, en sus informes, citaba esta provisión -dotada durante los ejercicios de 1988 a 1994-, tras indicar que los bienes tangibles comercializados por Fórum Filatélico tenían "escasa comparabilidad".
Los ex consejeros de Fórum Filatélico mantienen que esta dotación se provisionaba "por precaución" y por encima de lo que se le exigía, por ejemplo, a las entidades financieras para hacer frente a posibles pasivos, a pesar de ser el de Fórum un negocio mercantil.
Fuentes jurídicas exponen también que, si se hubiese considerado a Fórum Filatélico un negocio financiero, la compañía podría haber ahorrado más de 1.800 millones de euros durante los últimos años, al librarse del pago del IVA por compraventa y el Impuesto de Sociedades.
Sin embargo, en la declaración, los fiscales Alejandro Luzón y Juan Pavía defendieron, al igual que en su querella, que el negocio era financiero y que, en realidad, los clientes firmaban un contrato de préstamo con intereses.
También preguntaron a José Carrera, que firmó las auditorías de 2000, 2001, 2002 y 2003, por el expediente que le abrió el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC), tras el que se sancionó a la auditora por haber cometido una infracción grave al fiscalizar las cuentas de Fórum Filatélico de 2002. Este expediente, indicó Carrera en la declaración, le fue notificado hace unos meses y se le pasó el plazo legal para recurrir, debido –según él– al revuelo que causó el registro de las cuentas de Fórum Filatélico.
En el interrogatorio también fue preguntado por el hecho de no haber incluido salvedades en las auditorías del 1999 al 2002 y por haber informado, en 2003, de una "provisión para responsabilidades", que tenía Fórum Filatélico por importe de 58.054 millones de pesetas (348,91 millones de euros). El auditor no dio detalles de por qué, en sus informes, citaba esta provisión -dotada durante los ejercicios de 1988 a 1994-, tras indicar que los bienes tangibles comercializados por Fórum Filatélico tenían "escasa comparabilidad".
Los ex consejeros de Fórum Filatélico mantienen que esta dotación se provisionaba "por precaución" y por encima de lo que se le exigía, por ejemplo, a las entidades financieras para hacer frente a posibles pasivos, a pesar de ser el de Fórum un negocio mercantil.
Fuentes jurídicas exponen también que, si se hubiese considerado a Fórum Filatélico un negocio financiero, la compañía podría haber ahorrado más de 1.800 millones de euros durante los últimos años, al librarse del pago del IVA por compraventa y el Impuesto de Sociedades.