
El triunfo por 3-0 de la selección nacional de Irán ante Estados Unidos, en partido correspondiente a la Liga Mundial de voleibol, ha desatado la euforia en Teherán. La selección asiática se impuso ante más de 12.000 personas que abarrotaban el Azadi Stadium a uno de sus grandes enemigos políticos desde la Revolución Islámica de 1979, lo que hizo que multitud de ciudadanos celebraran el triunfo de la selección persa en las calles de la capital iraní, emocionados por la contundente victoria (25-19, 29-27 y 25-20).
Ambos equipos volverán a medir fuerzas este domingo en el mismo escenario, en el que de nuevo se espera un ambiente espectacular. En los dos partidos celebrados en suelo estadounidense en el pasado mes de mayo, la victoria cayó del lado norteamericano por 3-1. Pese a los tímidos acercamientos entre ambos países en los últimos año, la tensión entre ambos sigue siendo patente.
Así, durante la retransmisión del partido en la televisión estatal iraní, se evitó el sonido del himno nacional estadounidense, en unos instantes en los que sólo se escuchó la voz de los comentaristas, según informa la agencia Asociated Press.
Como dato curioso, ninguna mujer iraní pudo asistir al encuentro en vivo, por la prohibición existente en el país desde 1979 de que las féminas locales puedan acudir a espectáculos deportivos. Pese al compromiso público del gobierno del país de que progresivamente se permitirá el acceso de algunas mujeres a algunos deportes disputados por hombres, dejando fuera de ellos al fútbol, la natación, o la lucha, como muestra de un cambio progresivo hacia una mayor apertura, finalmente el Ministro del Interior, Abdolreza Rahmani Fazli confirmó el pasado martes que no había cambios por el momento y que ninguna mujer iraní podría asistir a los partidos del combinado nacional de voleibol.