(Libertad Digital) El Espanyol empezó más enchufado al partido, mejor posicionado sobre el terreno de juego y con una velocidad más que su rival, pero también con un plus de precipitación que le perjudicó a la hora de generar peligro sobre la portería de Casillas. Iván de la Peña, más revolucionado de lo habitual, no lograba conectar con Tamudo y Luis García y la velocidad con la que el conjunto blanquiazul se quedaba sin el balón era directamente proporcional al apremio con el que trabajaba en su recuperación. Mientras tanto, el Real Madrid jugaba a verlas venir. Con el freno de mano puesto, impuso su fútbol cansino hasta comprobar que el equipo de Ernesto Valverde no le iba a causar, con ese juego atolondrado, más daño del esperado.
Tras la reanudación, Espanyol y Real Madrid parecieron salir dispuestos a compensar al respetable por el tostón ofrecido durante la primera parte, y el partido despertó de su atonía en tan sólo cuatro minutos, lo que tardó Van Nistelrooy en controlar una asistencia de Guti dentro del área y batir a Kameni a la media vuelta (0-1). El propio Guti pudo hacer el segundo poco después, pero Kameni puso la manopla izquierda para enviar el balón a córner. El Espanyol, que hasta entonces había puesto más ganas, aunque idéntico fútbol que su rival, empezaba a estar contra las cuerdas. Pero el guión del encuentro cambió en la jugada siguiente, cuando Cannavaro vio su segunda cartulina amarilla en cinco minutos por cortar con la mano un contragolpe blanquiazul.
Quedaba más de media hora y el Madrid perdía al líder de su zaga. Capello sacrificó a Robinho y sacó a Mejía para dar consistencia a la primera línea de cuatro. Valverde, en cambio, apostó por la velocidad de Corominas y el olfato de gol de Pandiani, un especialista en rescatar al Espanyol con sus tantos milagrosos en el tiempo añadido. 'El Rifle' pudo marcar en un remate que rechazó Casillas, Torrejón en un cabezazo que salió alto y Luis García en un tiro con la zurda. Fueron los mejores minutos del Espanyol, que empezó a creerse que, en superioridad numérica, podía llevarse el partido, y los peores del Real Madrid, pertrechado atrás y achicando balones como si se tratara de un equipo pequeño.
Con los locales volcados sobre la meta de Casillas y el Madrid buscando tímidamente al contraataque se llegó a los últimos minutos. Capello renunció definitivamente al ataque, al quitar a Van Nistelroy, con problemas musculares, y poner a Raúl Bravo, y el Espanyol lo intentó con todo. Balones colgados al área, varios saques de esquina forzados, un inocente cabezazo de Tamudo y un disparo alto de Coro. Pero no hubo tiempo para más. El Real Madrid, al más puro estilo Capello, se llevaba tres puntos de oro del Olímpico de Montjuic y los de Valverde ponían fin a su racha liguera.
Ficha técnica del partido
RCD Espanyol, 0: Kameni; Zabaleta, Jarque, Torrejón, Chica; Moisés, Rufete (Pandiani, m.56), De la Peña, Moha (Coro, m.74); Luis García y Tamudo
Real Madrid, 1: Casillas; Míchel Salgado, Cannavaro, Sergio Ramos, Roberto Carlos; Emerson, Guti; Robinho (Mejía, m.55), Reyes (Diarra, m.70), Raúl; y Van Nistelroy (Raúl Bravo, m.84).
Gol: 0-1, m.49: Van Nistelrooy
Árbitro: Pérez Lasa (Colegio vasco). Expulsó a Cannavaro por doble amonestación (ms.47 y 53). Además, mostró tarjeta amarilla a Moisés (m.14) y Zabaleta (m.76), por parte del Espanyol; y a Robinho (m.38), Roberto Carlos (min.72) y Míchel Salgado (m.80), por el Real Madrid
Incidencias: Partido correspondiente a la decimoquinta jornada de Liga en Primera División disputado en el estadio Olímpico de Montjuic ante 33.502 espectadores -la mejor entrada de la temporada-