Old Trafford es de esos estadios en el que todos los futbolistas quiere jugar, uno de esos escenarios que impresionan por su historia. Y en medio de esa impresión, la Real Sociedad se encontró de bruces con un gol en propia puerta de Íñigo Martínez a los dos minutos de juego ante el Manchester United, que rompió con el sueño donostiarra de conseguir un triunfo en el mítico Teatro de los Sueños.
Le tocó remar contracorriente al equipo donostiarra cuando aún no había asumido que estaba jugando con el United. Los nervios y la tensión del choque, en el que se jugaban gran parte de sus aspiraciones de seguir en la Liga de Campeones, terminaron por atenazar al equipo de Jagoba Arrasate, que nunca se sintió cómodo en el encuentro.
El balón acababa de echar a rodar cuando Rooney, sobrado de calidad, partió desde la banda izquierda y se deshizo de todos sus oponentes. El inglés entró en el área y, tras un recorte perfecto, envió el balón al palo. Íñigo Martínez recibió el rechace y, en el intento de despeje, acabó enviando el balón a la red. El golpe en la cara dejó tocada a la Real, que tardó demasiados minutos en volver a intentar tomar el pulso del partido.
Mientras tanto, los excelentes Valencia y Kagawa sembraban el pánico y llegaban al área con facilidad acompañando a un espectacular Rooney. Entonces apareció Claudio Bravo para frenar a los locales y mantener viva la llama de la remontada. Tardó media hora el conjunto vasco en recuperar la confianza. Zurutuza y Xabi Prieto, que volvía tras lesión, empezaron a cobrar protagonismo y el equipo dio un paso adelante. Trataba de combinar y, aunque no llegaba con claridad, ganó presencia en el campo del United.
Cuando era necesaria esa pizca de suerte para creer en la remontada, ésta no llegó. Primero, De Gea desvió un buen disparo de Seferovic en uno de los pocos contragolpes claros que tuvo la Real. Luego, Griezmann puso la emoción con un espectacular lanzamiento de falta que se estrelló en la cruceta. El empate hubiera dado alas a los donostiarras que, no obstante, por primera vez creyeron firmemente en sus opciones de igualar el choque.
El descanso no le sentó mal a la Real. Pareció haber soltado la tensión de la primera mitad y comenzó con fuerza. Trató de apretar a su rival, como sucedió en Leverkusen, y llegaron tímidos acercamientos pero sin ese golpe de suerte necesario para creer. De la Bella estrelló un centro envenenado en el larguero y parecía que el gol podía llegar, pero el oficio del Manchester fue suficiente para anestesiar a un rival que se quedó a medias. El partido se apagó poco a poco y el United tuvo la oportunidad de ampliar su ventaja de no ser por el enorme trabajo de Bravo y el balón enviado al palo por Valencia. La Real, que nunca atacó con claridad, dejó de creer en la remontada y el sueño de los octavos de la Champions se quedó en Old Trafford.
Ficha técnica
Manchester United: De Gea, Rafael (Smalling, m.59), Evra, Giggs, Jones, Evans, Antonio Valencia, Carrick, Hernández (Young, m.80), Rooney, Kagawa.
Real Sociedad: Bravo, Martínez, De la Bella, Zurutuza (Castro, m.75), González, Iñigo Martínez, Vela, Bergara, Seferovic (Agirretxe, m.75), Xabi Prieto (Rubén Pardo, m.68), Griezmann.
Gol: 1-0, m.2: Iñigo Martínez (p.p).
Árbitro: Bas Nijhuis (Holanda). Amonestó a Rafael y Kagawa (United), así como a Vela, Bergara y Xabi Prieto (Real Sociedad).
Incidencias: Partido del Grupo A de la Liga de Campeones disputado en Old Trafford (Manchester).