L D (EFE) Boca Juniors y River Plate, los equipos más populares de Argentina, comienzan la temporada futbolística 2005-2006 dispuestos a superar los fracasos del primer trimestre del año con un borrón y cuenta nueva cargado de presiones.
El Boca Juniors ha invertido más de ocho millones de dólares en fichajes, contrató como entrenador al ex seleccionador Alfio Basile y nombor a Diego Maradona.
River invirtió en jugadores alrededor de cinco millones de dólares y mantuvo al entrenador Leonardo Astrada, quien estuvo a punto de dimitir en junio, cuando el malestar por la falta de conquistas provocó críticas en su círculo más íntimo.
Por el contrario los fichajes de mayor repercusión mediática han sido los del San Lorenzo de Almagro, ahora dirigido por Gustavo Alfaro, ex técnico del Quilmes, ya que el equipo azulgrana hizo realidad un antiguo sueño de Boca y River, la contratación del goleador paraguayo José Saturnino Cardozo, triunfador en el fútbol mexicano.
El torneo comenzará este viernes, con el partido Racing-Banfield, en una jornada en la que Boca y River se enfrentarán el domingo a los equipos recientemente ascendidos: Gimnasia y Esgrima de Jujuy y Tiro Federal de Rosario, respectivamente.
El calendario, que no fue hecha por sorteo, ha sido duramente criticado por la prensa deportiva argentina, al interpretar que se ha intentado quitar presión a los equipos más poderosos del país en el primer tramo de la competición.