
Se repite el choque, un año después. Con las mismas sensaciones, con las mismas ganas de unos contra los otros. Los eternos rivales se miden esta noche (21:00 h) en una semifinal apasionante de Euroliga. La Final Four ya está hirviendo en Milán y Barcelona y Real Madrid protagonizan esta noche una de los partidos más igualados de los últimos años.
Llegan con las ilusiones intactas. Ha perdido algo de fuelle el Madrid, derrotado en el Palau el sábado pasado. Para muchos un aviso, para otros tantos, inservible porque se guardaron cartas los dos. Es verdad que sería un suicidio jugar igual con tan pocos días de diferencia pero también es cierto que el Barcelona está mucho más cerca del Madrid que lo que jamás soñaban los culés a principios de año.
Llegan bien todos los jugadores, incluido Draper que será básico para dar descanso a Sergio Rodríguez (elegido MVP del torneo), y a Llull. Llegan bien Mirotic, Reyes, Rudy, Carroll. Están atentos los blancos a la llegada del Barcelona, a las ganas del equipo azulgrana de devolverles la moneda del año pasado.
Llega bien el equipo de Pascual, ganando 15 de los últimos 17 partidos de la competición y descansado en Europa desde el 20 de abril, día que eliminaron al Galatasaray. En buena forma Abrines, Marcelinho, Navarro. Muy metido en dinámica Tomic, mejor pivot del torneo, Papanikolau y perfectamente ensamblado un sistema cada vez más férreo en el equipo de Pascual.
Para esta noche clave será, según los expertos, la defensa de uno y otro, la diferencia interior, mejor el Barcelona. El duelo de bases, un partido estelar, clásico y emocionante en los últimos años. Cuatro enfrentamientos este año, tres victorias blancas (Supercopa, Liga, final de Copa), una sólo del Barça (el otro día). Hoy será distinto porque está en juego una final. La decimocuarta Final Four para los de Pascual, sólo dos títulos. La sexta de los madridistas, sólo un título, aunque el Madrid llevaba ya siete Copas de Europa antiguas. La pasión de un clásico muy nuestro, en Europa.
La otra semifinal
Antes habrán salido a la cancha CSKA de Moscú y Maccabi en un duelo magistral entre dos de los mejores técnicos de Europa, Messina en los rusos, Blatt en los israelíes. Una delicia de partido, uno de los mejores en Europa. Buscan los rusos la final que se les negó el año pasado y los macabeos volver al primer nivel en una Euroliga que se les niega desde 2005 cuando la ganaron, precisamente en Moscú.
Una Final Four que dejará a la ciudad de Milán millones de beneficios. Publicidad y afición se juntan en el fin de semana del baloncesto. Pero no verán a los aficionados locales, algo que pasa en esta competición desde 2007, último año en que un equipo anfitrión participaba en las semifinales. Insólito.