
El Real Madrid se ha convertido en el segundo finalista de la Euroliga, al masacrar en un partido histórico al FC Barcelona, en el que los blancos terminaron paseándose ante su eterno rival. El ritmo impuesto por un celestial Sergio Rodríguez permitió a los de Pablo Laso practicar su mejor juego, recuperando incluso a un Nikola Mirotic que había dejado algunas dudas en las últimas semanas y que fue un auténtico martillo pilón para la defensa catalana.
Sin embargo, pese a lo abultado del tanteo final, pocos habrían apostado por él en el inicio del duelo. No ya sólo por la sensación de igualdad de las últimas semanas entre ambos conjuntos, sino por el gran arranque de los de Xavi Pascual, que liderados por un enorme Marcelinho Huertas y por un Ante Tomic que hacía mucho daño en la zona, no tardaron en poner tierra de por medio (12-4). Pero eso fue todo lo que duró la iniciativa blaugrana ya que, cuando entraron en juego las rotaciones, el Madrid rápidamente igualó las tornas.
La entrada en juego de Sergio Rodríguez, el MVP de la competición, y la desaparición de Huertas, cambió el guion de forma radical, y pese a la sensación de superioridad de un Barcelona que buscaba permanentemente el bloqueo y continuación central y cargar el rebote ofensivo, el Real Madrid igualaba el marcador tras el primer periodo (20-20).
A partir de ahí, todo lo que ocurrió en el Mediolanum Forum de Milán tuvo color blanco. El Barcelona pareció enemistado con los tiros libres (13 de 24), especialmente Tomic (4 de 9), y progresivamente el juego coral de los madrileños, con Reyes, Mirotic, Rodríguez, Rudy Fernández y Llull anotando puntos sin cesar, elevó la diferencia blanca por encima de los diez tantos, tras una antideportiva de Papanikolaou tan absurda como clarificadora de los nervios del cuadro catalán (20-31). Aunque la renta se elevó hasta los trece antes del intermedio (32-45), un parcial de 5-0 final de los de Xavi Pascual pareció dar algo de vida al Barça. Pero no era más que un espejismo.
Y es que la segunda parte fue una exhibición absolutamente imperial del Real Madrid, con un parcial de 25-55 en esos veinte minutos suficientemente esclarecedor, y una diferencia que llegó a rozar los cuarenta puntos de ventaja blanca. Sergio Rodríguez lideró a su antojo, el Madrid ganó incluso en el rebote (finalmente 32 por 36), y el acierto exterior de los blancos hizo el resto.
Los catorce triples del Real Madrid con un sensacional 48% de acierto dinamitaron cualquier esperanza de resistencia catalana, creando incluso los espacios necesarios en el interior de la zona para que Reyes, Mirotic y Bourousis siguieran ahondando en la herida de un Barcelona al que no le quedó ni orgullo para pelear por evitar una paliza histórica. Y en esas, el Madrid, que ya había olido la sangre, se convirtió en un caníbal insaciable deseoso de minar aún más la moral de su archienemigo. Como en esas tardes de pesadilla, hasta el poderoso Dorsey falló un mate sencillo para representar la caída blaugrana ante un rival demasiado superior que, visto lo visto, fue un gran actor una semana antes, cuando cayó claramente derrotado en el Palau Blaugrana.
Sin duda, un partido para la historia del Real Madrid. Pero ya saben que la historia nunca se acuerda de los segundos, y si los de Pablo Laso no logran superar este domingo a las 20:00 horas al Maccabi de Tel Aviv en la final, pocos recordarán la victoria ante el Barça con los honores que merece. El reto está lanzado, y la intención del Real Madrid de alcanzar su culmen y demostrar que se puede reinar en Europa jugando a otra cosa está ahora a sólo cuarenta minutos.
Los blancos ya jugaron su primera Final Four (Barcelona 2011), en la que estaban muy verdes y fueron apalizados precisamente por Maccabi en la semifinal. Ya jugaron incluso su primera final, donde no supieron rematar un partido que tuvieron encauzado ante Olympiacos (Londres 2013). Ahora, la obra de Pablo Laso puede alcanzar este domingo su madurez, y dar un giro radical a la mentalidad conservadora del baloncesto europeo. Que así sea.
Ficha técnica
FC Barcelona, 62 (20+17+11+14): Huertas (7), Papanikolaou (6), Oleson (8), Lorbek (8), Tomic (16) -cinco inicial-, Pullen (0), Dorsey (5), Sada (0), Abrines (2), Navarro (3) y Nachbar (7)
Real Madrid, 100 (20+25+28+27): Llull (11), Rudy Fernández (12), Darden (6), Mirotic (19), Bourousis (7) -cinco inicial-, Reyes (11), Carroll (7), Díez (0), Rodríguez (21), Slaughter (4), y Mejri (2)
Árbitros: Christodolou (Grecia), Belosevic (Serbia) y Lottermoser (Alemania). Eliminaron por cinco faltas personales a Bostjan Nachbar
Incidencias: Partido de la segunda semifinal de la Final Four de la Euroliga disputado en el Mediolanum Forum de Milán ante 11.843 espectadores