El drama que impregna cada estrofa cantada por la intérprete, el aire clásico de su interpretación, fueron el punto de partida de una carrera que sin embargo supo evolucionar con el tiempo.
Torre de arena ocupó el primer puesto en los más vendidos de dos décadas y a raíz de ese impacto, Marifé de Triana se situó a la altura de Concha Piquer, Antoñita Moreno o Juana Reina. La cantante formó a raíz de ello su propia empresa de espectáculos y obtuvo un clamoroso éxito durante varios años en el teatro de nuestro país.
