L D (EFE)
Las exposiciones "Auguste Rodin, escultor" y "Los arrepentimientos de Rodin", instaladas desde este lunes en Salamanca, única ciudad en la que podrán ser visitadas conjuntamente, repasan la trayectoria del artista francés y reflejan aspectos como su atracción por las mujeres, su perfeccionismo y su gusto por el arte oriental. A través de un recorrido que obliga a pasear por el monumental centro histórico de la capital, el visitante parte de la nueva sala de exposiciones de Santo Domingo, donde bajo las arcadas de medio punto del siglo XVI se encuentran algunas de las esculturas más conocidas del parisino, como "El beso", "El pensador", "Eva", "La edad de bronce" o "Las tres sombras", además de una maqueta de "La puerta del infierno".
En este recinto se muestra a través de 56 obras de bronce, piedra y mármol, el proceso de creación de Rodin, que todo guardaba y nada desechaba, y en grandes carteles se explica al público cómo la admiración que sentía por Miguel Angel Buonarotti se refleja en "Las tres sombras", o por qué el embarazo de la modelo obligó al parisino a retocar una y otra vez su "Eva", después relegada a la oscuridad durante años. Ya en el Patio de Escuelas, "Los burgueses de Calais", posados sobre el césped, eran iluminados por el tibio sol castellano, que parecía alejar de sus rostros la conciencia de que serían ajusticiados por el rey inglés Eduardo III, sin conocer todavía que la reina intercedería por ellos salvándoles la vida.
Las seis figuras, esculpidas por encargo de las autoridades de la ciudad francesa entre 1884 y 1889, no habían sido mostradas hasta ahora al aire libre, y el director del Museo Rodin, Jacques Vilain, se ha mostrado orgulloso de la ubicación elegida, pues parecía que el claustro gótico fue siempre su emplazamiento. Estas esculturas, que al igual que el resto de los fondos permanecerán dos meses en la ciudad, son el preludio de "Los arrepentimientos de Rodin", situada en el Museo de la Universidad, bajo la bóveda del emblemático Cielo de Salamanca. Fotografías de las obras de Rodin retocadas por él mismo a lápiz dan fe del trabajo del artista, y los reversos de postales y tarjetones ilustrados en los que trazaba espontáneamente los esbozos de sus ideas, reflejan que el francés no daba oportunidad a que se le escapara la inspiración, y su búsqueda de la perfección.
© www.libertaddigital.com 2002
Todos los derechos reservados
!-->
En este recinto se muestra a través de 56 obras de bronce, piedra y mármol, el proceso de creación de Rodin, que todo guardaba y nada desechaba, y en grandes carteles se explica al público cómo la admiración que sentía por Miguel Angel Buonarotti se refleja en "Las tres sombras", o por qué el embarazo de la modelo obligó al parisino a retocar una y otra vez su "Eva", después relegada a la oscuridad durante años. Ya en el Patio de Escuelas, "Los burgueses de Calais", posados sobre el césped, eran iluminados por el tibio sol castellano, que parecía alejar de sus rostros la conciencia de que serían ajusticiados por el rey inglés Eduardo III, sin conocer todavía que la reina intercedería por ellos salvándoles la vida.
Las seis figuras, esculpidas por encargo de las autoridades de la ciudad francesa entre 1884 y 1889, no habían sido mostradas hasta ahora al aire libre, y el director del Museo Rodin, Jacques Vilain, se ha mostrado orgulloso de la ubicación elegida, pues parecía que el claustro gótico fue siempre su emplazamiento. Estas esculturas, que al igual que el resto de los fondos permanecerán dos meses en la ciudad, son el preludio de "Los arrepentimientos de Rodin", situada en el Museo de la Universidad, bajo la bóveda del emblemático Cielo de Salamanca. Fotografías de las obras de Rodin retocadas por él mismo a lápiz dan fe del trabajo del artista, y los reversos de postales y tarjetones ilustrados en los que trazaba espontáneamente los esbozos de sus ideas, reflejan que el francés no daba oportunidad a que se le escapara la inspiración, y su búsqueda de la perfección.
Todos los derechos reservados
!-->
