L. D.-
Hassar Tantai, un ciudadano norteamericano negro convertido al Islam en 1969, es el principal sospechoso de la muerte en 1980 del antiguo diplomático iraní Ali Akbar Tabatabai, líder de la corriente crítica hacia el ayatolá Jomeini. Akbar Tabatabai fue tiroteado a la salida de su domicilio en Washington por un individuo cuya identidad parece que acaba de ser reconocida. Ahora, veinte años después del suceso, el nombre de Tantai, que en realidad se llama David Belfield, suena como el del autor material del suceso.
Pero Tantai es también uno de los protagonistas de la película “Kandahar”, un film que deleitó al público y crítica mundiales, hasta tal punto que el presidente de los Estados Unidos, George Bush, pidió que se la proyectaran en un pase privado. Ahora Tantai es acusado de terrorismo islámico.
Las investigaciones realizadas hasta ahora sobre su persona son confusas, pero suficientes para acusarle. Según el Fiscal del estado de Maryland, incluso después de 21 años se puede reconocer perfectamente a Belfield, quien tras su conversión al Islam adoptó el nombre de Daould Salahuddin, y que trabajó en Irán bajo el nombre de Asan Abdul Arman. Incluso se cree que luchó como muyahidín en Afganistán.
Ante el revuelo provocado por la noticia, el director de “Kandahar”, que eligió a Tantai para que diese vida a un amable médico encargado de tratar a las mujeres maltratadas por el régimen talibán, ha señalado que “nunca pregunta a sus actores a qué se han dedicado con anterioridad”.
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Pero Tantai es también uno de los protagonistas de la película “Kandahar”, un film que deleitó al público y crítica mundiales, hasta tal punto que el presidente de los Estados Unidos, George Bush, pidió que se la proyectaran en un pase privado. Ahora Tantai es acusado de terrorismo islámico.
Las investigaciones realizadas hasta ahora sobre su persona son confusas, pero suficientes para acusarle. Según el Fiscal del estado de Maryland, incluso después de 21 años se puede reconocer perfectamente a Belfield, quien tras su conversión al Islam adoptó el nombre de Daould Salahuddin, y que trabajó en Irán bajo el nombre de Asan Abdul Arman. Incluso se cree que luchó como muyahidín en Afganistán.
Ante el revuelo provocado por la noticia, el director de “Kandahar”, que eligió a Tantai para que diese vida a un amable médico encargado de tratar a las mujeres maltratadas por el régimen talibán, ha señalado que “nunca pregunta a sus actores a qué se han dedicado con anterioridad”.
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