
La higiene alimentaria es de vital importancia porque asegura que los alimentos que consumimos estén libres de contaminantes que puedan poner en riesgo nuestra salud. A través de buenas prácticas como la prevención de la contaminación cruzada y el cumplimiento de regulaciones sanitarias, la higiene garantiza la seguridad de los alimentos desde su preparación hasta su consumo. Por este motivo, el manipulador de alimentos juega un papel fundamental en diversos sectores productivos y de servicios y es uno de los requisitos más exigidos en muchos ámbitos del mercado laboral. En este artículo te contamos en qué consiste su trabajo y cómo puedes conseguir tu carnet de manipulador de alimentos en un centro de formación especializado.
¿Qué es y qué hace un manipulador de alimentos?
Los manipuladores de alimentos son los responsables de mantener altos estándares de higiene en todas las etapas de la cadena alimentaria, desde la preparación, procesamiento, y envasado hasta su transporte y en restaurantes o comercios. Su trabajo consiste en garantizar que los alimentos se manejan de manera segura y que no se contaminan durante el proceso, lo cual es esencial para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos y mantener la calidad de los productos en todo momento.
Para ello, el manipulador de alimentos debe asegurarse de que se cumplen en todo momento las normativas que regulan las buenas prácticas higiénicas en el sector alimentario, recogidas en la legislación española en el Real Decreto 109/2010 y los Reglamentos 852/2004 y 1169/2011 de la Unión Europea, y entre las que destacan las siguientes:
Uso de guantes
El uso de guantes es fundamental en situaciones donde se necesita proteger los alimentos de la contaminación por contacto con las manos. Por ejemplo, al preparar alimentos listos para el consumo, como ensaladas, o al manejar alimentos crudos como carne, el uso de guantes desechables ayuda a prevenir la transferencia de microorganismos dañinos de las manos a los alimentos.
Lavado de manos con frecuencia
Una de las prácticas más efectivas para prevenir la contaminación de alimentos. Antes de tocar cualquier alimento, después de ir al baño, y en cualquier momento en que las manos puedan haber estado en contacto con gérmenes, es esencial lavarlas minuciosamente con agua tibia y jabón para eliminar cualquier posible fuente de contaminación.
Limpieza y desinfección de utensilios y equipos
La limpieza y desinfección adecuadas de utensilios y equipos son cruciales para evitar la proliferación de microorganismos dañinos. Esto implica lavar a fondo los cuchillos, tablas de cortar y otros utensilios después de usarlos y desinfectar regularmente las superficies de trabajo para prevenir la contaminación cruzada.
Conservación y almacenamiento adecuado de los productos
La conservación adecuada de alimentos implica utilizar métodos como el enlatado, el secado o el uso de refrigeración para mantener la frescura y la calidad de los alimentos durante más tiempo. Por su parte, el almacenamiento adecuado implica mantener los alimentos a las temperaturas correctas para prevenir el crecimiento de bacterias y usar recipientes herméticos para evitar la contaminación.
Prevención de la contaminación cruzada
La contaminación cruzada se evita separando los alimentos crudos de los cocidos, utilizando tablas de cortar y utensilios separados, y manteniendo la higiene personal. Esto previene que los microorganismos dañinos de los ingredientes sin preparar contaminen los alimentos listos para el consumo.
Control de la temperatura de los alimentos
Controlar la temperatura de los alimentos es esencial para garantizar su seguridad. Los alimentos calientes deben mantenerse a una temperatura por encima de 60°C para evitar el crecimiento de bacterias, mientras que los alimentos fríos deben mantenerse por debajo de 5°C. Utilizar termómetros y equipos de refrigeración adecuados es crucial para este propósito.
Eliminación de microorganismos patógenos
La eliminación de microorganismos patógenos se logra a través de la cocción adecuada de los alimentos. Cocinar los alimentos a temperaturas seguras elimina las bacterias y otros microorganismos que pueden causar enfermedades transmitidas por alimentos.
Requisitos para ser manipulador de alimentos y salidas laborales
Para poder llevar a cabo sus labores adecuadamente, los manipuladores de alimentos deben recibir formación sobre higiene y seguridad alimentaria. Por este motivo existen cursos homologados para obtener el certificado de manipulador de alimentos como los que ofrece el Grupo Formación Magna.
En estos cursos se proporciona a los futuros manipuladores el temario necesario para comprender y aprender todas las prácticas de higiene alimentaria necesarias en función del sector laboral en el que vayan a desarrollar sus tareas, así como la normativa española y europea vigente sobre la materia para poder ejercer su trabajo tanto en España como en el extranjero. Tras el curso, se realiza un examen de conocimientos que determina el nivel de preparación del manipulador de alimentos, y obtiene su certificado oficial que le permite desarrollar esta actividad laboral en diferentes sectores, como por ejemplo:
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Fábricas de alimentos
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Restaurantes y caterings
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Almacenes y distribuidoras de alimentos
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Supermercados y comercios minoristas
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Cocinas de colegios y hospitales
